24 Horas de Le Mans

14/06/2016

#LeMans24: Listos para correr

Stefan Mucke y Harry Tincknell, pilotos del equipo oficial Ford, explican cómo se prepararon para competir en las 24 Horas de Le Mans.

Ford Motor Company calienta los motores del nuevo GT para su retorno histórico en las 24 Horas de Le Mans el próximo fin de semana. Pero además de contar con un súper auto para participar de la prueba de resistencia más famosa del mundo es preciso tener pilotos bien preparados. El alemán Stefan Mucke y el inglés Harry Tincknell, que estarán en la cabina de dos de los cuatro Ford GT presentes en la carrera, cuentan cómo es la preparación previa.

“Aún recuerdo mi primera vez en la carrera de Le Mans. Pensé: ‘es solamente una carrera de resistencia un poco mayor que las normales de seis horas’. Pero, obviamente, es completamente diferente”, conto Mucke. “Son tres pilotos por auto que estarán compitiendo durante aproximadamente ocho horas cada uno. Pero no siempre esto se cumple al pie de la letra. En una de las carreras terminé conduciendo durante más de diez horas”, recuerda Tincknell.

En el contexto de una prueba tan singular, el entrenamiento busca preparar físicamente a los pilotos para tolerar la exigencia cardiaca acelerada durante un largo periodo de tiempo a altas temperaturas que alcanzan los 50 grados centígrados.

“Comenzamos con 20 minutos de trote y elongación, realizamos rutinas intensas de entrenamiento aeróbico. Luego comenzamos con los ejercicios localizados”, explica el preparador físico Tom Clarck. “Finalizamos con ejercicios del cuello en los aparatos, seguidos de elongación y masajes. Son dos horas y media de entrenamiento diario”.

El fortalecimiento de los músculos del cuello es importante para que el piloto pueda soportar las fuerzas de aceleración en Le Mans, que pueden llegar a los 3G. La ergonomía del auto es estudiada para evitar problemas tales como lesiones en las nalgas, calambres en las piernas y espasmos en la cabeza y hombros.

Otro punto importante es la nutrición, individualizada y específica para cada piloto. En promedio, los pilotos pierden hasta un litro de agua por hora por lo que lo ideal es tomar cerca de 12 litros cada 24 horas. Cada uno maneja cerca de ocho horas en las 24 Horas de Le Mans y el ideal es que puedan dormir el tiempo restante. Aunque no siempre ocurra. Por eso es fundamental su estado físico general.

“Es muy difícil dormir, ya que siempre estás escuchando la radio, lo que los otros pilotos van diciendo y tratando de saber la posición de los vehículos. Al final de la jornada me siento completamente exhausto y necesito de 4 o 5 días para poder recuperarme completamente”, cuenta Tincknell.

Participar de la mayor carrera del mundo incluye también una alta carga de adrenalina. “Cuando llega el final, si tuviste la suerte de llegar al podio, vas a ver a más de cien mil personas juntas en la pista y en los boxes. Te sentís como un astro del rock. Ya tuve la oportunidad de vivirlo una vez y estoy determinado a volver a experimentarlo.

Muy atinadamente, los cuatro Ford GT tendrán en sus laterales los números 66, 67, 68 y 69 en referencia a los cuatro éxitos conseguidos en la legendaria prueba de endurance. El 66 lo compartirán Mucke, el estadounidense Billy Johnson y el francés Olivier Pla. El 67 será guiado por Tincknell y sus compatriotas Marino Franchitti y Andy Priaulx. En el 68 se alternarán el francés Sébastien Bourdais, el estadounidense Joey Hand y el alemán Dirk Müller. Mientras que el 69 lo guiarán el australiano Ryan Briscoe, el neocelandés Scott Dixon y el inglés Richard Westbrook.