Dakar

07/01/2019

Amor a primera vista

Hace diez años se largaba el Dakar en Buenos Aires ante 500.000 personas. El impacto de aquél bautismo en nuestro país.

El “vivo y en directo” de un evento que siempre se siguió a miles de kilómetros de distancia puede ser muy impactante para propios y extraños. La llegada del Dakar a Sudamérica promovió un júbilo popular. Y más en un país tan fierrero como la Argentina, que en la primera edición en esta región albergó gran parte de la prueba.

El prólogo fue una clara postal de lo que vendría. Aquél viernes 2 de enero de 2009, la largada simbólica en Buenos Aires resultó inolvidable. Una multitud se acercó a la Avenida 9 de Julio. Se estimó que en esa tarde-noche hubo medio millón de personas. Es que el evento no atrajo solo al fanático del deporte motor, sino a quienes les llamaban la atención ver a los camiones y escuchar sus bocinazos. Esos gigantes que hasta dos años antes solo se podían seguir por televisión. Era el Dakar recién llegado de África, que por ejemplo tuvo hace una década la última presencia oficial de Mitsubishi, una marca que se cansó de ganar en la carrera más dura del mundo.

Los participantes, chochos de contentos. Es que se encontraron con una marea humana que les brindó hospitalidad. Pasaron de la poca presencia de público que tenían en África a una masa que estuvo expectante durante toda la carrera.

Fueron un total de 15 etapas cuyas 12 se corrieron en nuestra tierra y el resto en Chile. Ese bautismo que estremeció a los argentinos con el arranque en el Obelisco, se extendió por dos semanas. Llamaban la atención las imágenes aéreas de los vehículos a campo traviesa. O cumpliendo enlaces al lado de autos de calle y hasta cargando nafta como cualquier hijo de vecino. 

Pero la frutilla del postre fue otra “conmoción”: el primer triunfo en una etapa de un argentino: Marcos Patronelli ganaba el séptimo parcial que unió Mendoza con Valparaíso. Ese descocido e “insolente” bonaerense de Las Flores que hacía historia y con su Can-Am, le llegó a pelear el triunfo en la nueva categoría Cuatriciclos al checo Josef Machacek (Yamaha), finalmente ganador. El sudafricano Giniel de Villiers (Volkswagen) en autos, el español Marc Coma (KTM) en motos y el ruso Firdaus Kabirov (Kamaz) en camiones también se quedaron con gloria.

Pasaron diez años y el Dakar no está en la Argentina. No se sabe si volverá. Pero aquél enero de 2009 es inolvidable, como toda primera vez.

PorDarío Coronel