Dakar

29/01/2018

“Seré piloto toda la vida”

Carlos Sainz analizó su segunda victoria en el Dakar y volvió a contestar sin demasiada claridad sobre si colgará el casco tras este éxito logrado a los 55 años.

“Yendo hacia el primer tramo de la carrera le dije a Lucas Cruz, mi copiloto, ‘hay que ganar como sea, tenemos que conseguirlo’. Y hemos logrado la victoria en uno de los Dakar más complicados, incluidos los dos que hice en África. Ha sido una competencia llena de sorpresas”, confesó el español Carlos Sainz días después de ganar por segunda vez la legendaria prueba. Es que ya más tranquilo tras dos semanas de pura adrenalina, el piloto español de 55 años se permitió reflexionar sobre este Dakar 2018 que lo tuvo como gran protagonista.

“El coche anduvo fenomenal, solo ha tenido dos pequeñitos problemas, y la fortuna nos sonrió. Le prometí a mi mujer y a mis hijos que este año iba a terminar y no solo he terminado…”, apuntó con una sonrisa el Matador, quien le permitió a Peugeot despedirse de la competencia con una victoria.

Sainz reconoció que esta edición del rally más duro del mundo ha sido “mucho más emotiva y más difícil porque era el último año de Peugeot, pero sobre todo por cómo ha sido el Dakar”. Y analizó: “Yo no soy una persona exagerada, pero realmente ha sido complicado y si encima le sumas que era la última oportunidad con mi equipo... Se daban muchas circunstancias para que fuera especial”.

Además, alabó la capacidad del Dakar para ir “sorprendiendo día a día”. En ese sentido destacó el trabajo de la organización. “Este año ha puesto al limite a coches, pilotos, asistencias y a todo el mundo, que era la filosofía de esta carrera y se había ido perdiendo un poco porque en Sudamérica era difícil encontrar un recorrido similar al de África. Desde luego ha sido mi Dakar más duro”, reiteró.

Carlos Sainz en acción sobre el Peugeot 3008 DKR Maxi.

Carlos Sainz en acción sobre el Peugeot 3008 DKR Maxi.

Tras explicar que no le supone “una satisfacción especial” haber batido a su compañero francés Stephane Peterhansel, al que considera “el piloto que mejor entiende el Dakar”, Sainz explicó que no vale la pena hablar del tema de la penalización que sufrió y que luego le fue retirada por un encontronazo en carrera con el piloto holandés de quads Kees Koolen. “Me sorprendió cuando los comisarios me llamaron la primera vez y expliqué lo que había pasado. Nos llevamos un susto tremendo tanto el piloto del quad como yo. Fue una sorpresa la sanción de diez minutos, luego recapacitaron y me alegro de que fuera así. Gracias a Dios no fue nada para él. Podría haber sido mucho peor...”, reconoció.

En cuanto al momento más difícil durante este Dakar, el ahora bicampeón recordó que fue en la segunda etapa. “Lucas estaba muy mal, vomitó seis o siete veces dentro del coche. Sin embargo, aguantó con su bolsita muy pulcramente. Tuvimos dos pinchazos y algunas dudas al final que nos hicieron perder 17 minutos”, detalló. Pero más allá de ese incidente, reconoció la labor de Cruz desde la butaca derecha. “Lucas se ocupa de muchas cosas y me quita muchos rollos de la cabeza. Da gusto convivir con él, jamás tiene una mala ni una buena contestación. Gran parte de esta victoria es de él”, añadió.

Preguntado por su futuro, el madrileño explicó que su posible participación en el Dakar 2019 no es “una decisión que haya tomado al 100%” y que, recién conquistado su segundo título, se encuentra en el “momento de reflexionarlo, de hablar con la familia, los amigos y decidir”.

“Entiendo que haya mucha gente que se haya preguntado: ‘¿Pero qué hace este hombre corriendo? ¿Por qué lo hace? No lo necesita, tiene una edad...’. El tiempo me ha dado la razón. Seré piloto toda la vida, pero soy consciente de que va a llegar el día de dejar el Dakar. Ahora no lo tengo claro. Si no fuera conocido a lo mejor me gustaría hacer el último Dakar, pero no soy el héroe enmascarado”, comparó con humor.

 

PorDiego Durruty