Dakar

22/01/2018

Viejo es el viento...

Carlos Sainz logró su segunda victoria en el Dakar a los 55 años y tras enfrentar una dura edición. Los otros ganadores fueron Matthias Walkner, en motos; Ignacio Casale, en quads; y Eduardo Nikolaev, en camiones.

Fotos: ASO/DPPI.

“Viejo es el viento y sigue soplando”, dice un conocido refrán que bien le cae al español Carlos Sainz, que a los 55 años logró su segundo triunfo en el Dakar. Esta vez nada ni nadie pudo con el Matador, que llevó al triunfo a su Peugeot 3008 DKR Maxi en una de las ediciones más dura de la legendaria prueba.

Toda esa mala suerte que varias veces le impidió luchar por el triunfo (tiene seis abandonos en once participaciones) se hizo a un lado. Y esta vez fue Sainz el que se aprovechó de los infortunios ajenos. Obviamente, él también hizo el resto ya que tuvo un manejo sólido y sin errores que le permitió volver a celebrar en el escalón más alto del podio luego de aquel primer éxito con Volkswagen en 2010.

Sainz se tomó con cautela las difíciles etapas de Perú y recién cuando la carrera se despedía de territorio incaico se puso como escolta de su coequipier Stéphane Peterhansel. Tras el descanso en La Paz y en medio del periplo hacia Uyuni, en la primera parte de la etapa maratón, el madrileño saltó a la punta de la carrera al aprovechar que el experimentado corredor francés se chocó con una piedra y destrozó la parte trasera de su auto. A partir de ahí, nada detuvo al Matador, que llegó a regular la distancia con sus eventuales perseguidores, tanto Peterhansel en un primer momento, como el qatarí Nasser Al-Attiyah (Toyota), quien finalmente lo secundó.

"He conocido abandonos en estos últimos años, pero siempre me he esforzado al máximo. Ganar este Dakar es realmente especial porque se trató de una edición durísima”, destacó Sainz, quien se caracteriza por ser un hombre de pocas palabras. “¿Cuándo sentí que podía ganar? Sin dudas, en el momento en que Stéphane tuvo su problema”, le dijo a CORSA no bien llegado al final de la última etapa en las cercanías de la ciudad cordobesa de La Cumbre. "Estoy muy contento. Es una recompensa merecida. Tengo mucha alegría. Además, este triunfo coincide con mi última victoria en el Rally Mundial porque fue sobre estos mismos caminos en 2004. Otra vez Córdoba y la Argentina me dan una gran alegría", indicó.

Como viene sucediendo desde hace un años, también se tomó tiempo para hablar sobre su futuro. "Ahora quiero disfrutar de esta victoria y luego veré qué hago porque Peugeot se retira. Tomaré la decisión con la familia", sentenció Sainz, que demostró que está en plena forma.

Matthias Walkner extendió la racha de KTM.

Matthias Walkner extendió la racha de KTM.


 

LOS OTROS GANADORES
La categoría de las motos fue la más disputada de todas por la gran cantidad de pilotos que se alternaron en el primer puesto de la clasificación general. La lista de líderes la integraron el inglés Sam Sunderland (KTM), el español Joan Barreda Bort (Honda), el francés Adrien Van Beveren (Yamaha), el argentino Kevin Benavides (Honda) y el austríaco Matthias Walkner (KTM). Los tres primeros desertaron por lesiones: Sunderland se cayó y se lastimó la espalda; Barreda Bort quedó resentido de la rodilla izquierda y Van Beveren se fracturó una clavícula. Así, la carrera se definió entre Benavides y Walkner, que pasó a la punta en la etapa 10 (Salta-Belén) cuando el argentino y otros siete pilotos se perdieron. Gracias al triunfo de Walkner, que ganó en su cuarta participación en el Dakar; KTM extendió su reinado al lograr su 17° éxito consecutivo en la especialidad.

En cuatriciclos, la victoria de Ignacio Casale jamás se puso en duda. El chileno, que tomó el primer puesto de la general desde el inicio de la carrera, hizo una buena diferencia con sus rivales en las arenas peruanas y aprovechó los abandonos de sus principales contrincantes, como el polaco Rafal Sonik y el ruso Sergei Sariakin (Yamaha), para lograr su segundo éxito tras el conseguido en 2014.

Mientras que la carrera de los camiones también estuvo entretenida. Aunque Eduard Nikolaev (Kamaz) parecía tener todo controlado luego de atravesar Perú y Bolivia, en el ingreso a la Argentina tuvo que defenderse de los ataques del cordobés Federico Villagra (Iveco), quien incluso llegó a liderar la general. Tan áspera fue la batalla que tras las 12ª etapa (Chilecito-San Juan) la diferencia entre ambos llegó a ser de solo un segundo a favor del ruso. La disputa terminó en la jornada siguiente (San Juan-Córdoba) con el abandono de Villagra, sobre quien pesaba una denuncia por haber cargado combustible en un lugar no permitido.

Así finalizó la 40ª edición del Dakar, que se recordará por sus ganadores y, sobre todo, su dureza.

PorDiego Durruty (enviado especial)