Dakar

17/01/2018

“Mi sueño es volver al Dakar con Jutta Kleinschmidt”

La alemana Ellen Lohr, la única mujer que ganó en el DTM, corrió tres veces la dura competencia y ahora la cubre como periodista. En 2019 podría estar de vuelta junto a su compatriota, quien también hizo historia.

Que una mujer se destaque en el automovilismo, un deporte plagado de hombres, es muy meritorio. Un caso es el de la alemana Ellen Lohr, quien hace tres décadas comenzó a lucirse en la pista contra el sexo opuesto. Nacida el 12/04/1965 en Mönchengladbach, en 1987 fue campeona en la Fórmula Ford de su país y les pintó la cara a todos, incluido un joven de 18 años llamado Michael Schumacher, al que volvió a enfrentar en la F-3 local en 1988.  

En 1990 sobresalió por dos segundos puestos. El primero fue en el Gran Premio de F-3 de Mónaco con un Ralt RT34-Volkswagen entre un total de 25 pilotos (entre ellos Gabriel Furlan, que terminó 16° a dos giros). Luego repitió la posición de escolta en la clasificación general de las 24 Horas de Nürburgring, con un BMW.

Pero su gran hito llegó el 24 de mayo de 1992 en Hockenheim, cuando a bordo de un Mercedes-Benz 190 se convirtió en la primera y única mujer hasta ahora en lograr una victoria en el DTM. Superó en esa histórica carrera al que luego sería quíntuple campeón de la especialidad, su compatriota Bernd Scheineder y al finlandés Keke Rosberg, que obtuvo el título de la Fórmula 1 en 1982. Así, Lohr se ganó el respeto de sus colegas y, como contó en la charla exclusiva que CORSA tuvo con ella, aquél éxito le permitió mantenerse en el más alto nivel del automovilismo internacional.

El día en que Lohr alcanzó la gloria en el DTM.

El día en que Lohr alcanzó la gloria en el DTM.

También se dio el gusto de participar en tres oportunidades en el Dakar, siempre en autos. En 2005 con un buggy y en 2006 y 2007 con una camioneta Mercedes-Benz. Pero sueña con volver y, según le confesó a La Única, tal vez lo haga el año próximo junto a su compatriota Jutta Kleinschmidt, quien en 2001 se convirtió en la única mujer ganadora del Dakar.

La germana hizo de todo y llegó a correr en camiones, en lo que fue su última experiencia deportiva que la tuvo en actividad hasta 2015, cuando compitió a bordo de un MAN en el campeonato europeo de la especialidad con el equipo Sport Lutz Bernau.

Tras colgar el casco, Lohr fue responsable de marketing del equipo Venturi en la Fórmula E, puesto que ya no ocupa, y se dedicó al periodismo. Ahora está cubriendo la 40ª edición del Dakar para el prestigioso medio Autobild.
 

-¿Cómo fue ser la única mujer en ganar una carrera en el DTM?
-Realmente me sentí muy feliz y fue el logro más importante de mi campaña. Aquella carrera fue perfecta. Lo mismo cuando competí en el Dakar en diversas ocasiones, resultó una gran experiencia.
 

-¿Cambió su vida con aquél éxito en el DTM?
-Fue muy impactante en mi país que una mujer ganara en el DTM. En lo personal no me cambió, pero sí en lo profesional porque me permitió mantenerme en un nivel importante del automovilismo.
 

En el desierto africano en el Dakar 2006.

En el desierto africano en el Dakar 2006.

-¿Cómo ve hoy al DTM?
-Me gusta como era antes y también como es ahora. Es una de las mejores categorías del mundo, diferente a otras. Pero, para mí, la número uno de todas sigue siendo la Fórmula 1, por supuesto. Cuando corría en el DTM había mucha innovación en la electrónica y bastante acción en la pista. Hoy continúa siendo espectacular a pesar de tener sólo dos fabricantes, pero muy avanzada en la parte aerodinámica y la presencia del DRS para generar más sobrepasos.
 

-¿Cómo fue para una mujer correr en una categoría como el DTM que tiene muchos roces?
-Fue difícil, pero muy bueno al mismo tiempo. No fue diferente a otras experiencias. Tuve el mismo trato de parte del resto de los pilotos. Fui una más. Pude sacar adelante maniobras difíciles y así me gané el respeto de los otros competidores. Fue duro, pero también demostré mis "cojones" (risas).
 

-¿Es muy machista el automovilismo alemán?
-No, me trataron muy bien y con mucho respeto a pesar de los roces en pista. Tenía una buena relación con el resto de los pilotos. Claro que es más difícil para una mujer tener éxito en una categoría donde la mayoría son hombres, pero eso no quiere decir que te cierren las puertas. Todo depende de la actitud que una mujer ponga cuando corre un auto más allá de tener enfrente a los hombres.

-¿Qué recuerda de sus carreras en el Dakar?
-Grandes experiencias, tanto en lo deportivo, como en la vida. Con Jutta Kleinschmidt tal vez volvamos a correr el Dakar alguna vez. Queríamos hacerlo para esta edición, pero no fue posible. Tal vez lo hagamos en 2019. Ella es una gran compañera y correr juntas sería muy lindo. Es mi gran sueño correr con ella el Dakar.
 

-¿Con qué Dakar se queda: el africano o sudamericano?
-Amo el Dakar en África. Es muy diferente a lo que se vive acá. En los últimos años vine a cubrir la carrera y me gusta cómo está en estos lugares, aunque como África no hay…

PorDarío Coronel