Dakar

23/10/2017

La arena prometida

Con el regreso de Perú al recorrido, la 40ª edición de la extenuante carrera vuelve a tener un atractivo especial para pilotos y equipos: las difíciles dunas incaicas.

Aunque la principal dificultad de un Dakar pasa por la dureza de su recorrido, es innegable que correr sobre la arena es un motivo de seducción al evocar sus orígenes en suelo africano. Y con el regreso de Perú al itinerario, la edición 2018 que se realizará del 6 al 20 de enero contará con ese condimento que hacía mucho tiempo pedían los participantes. Así lo hicieron notar sus organizadores cuando realizaron la presentación de la ruta, que también incluye a la Argentina y Bolivia. “Para hacer un recorrido auténtico tener a Perú ayuda muchísimo. Con su regreso la carrera dará un salto de calidad… ¡Les saldrá arena por las orejas!”, aseguró el español Marc Coma, director deportivo de la competencia.

De esta manera, el Dakar tendrá un marco ideal para festejar la 40ª edición de su historia y la décima consecutiva en Sudamérica, región a la que llegó después de la cancelación de la carrera de 2008 por atentados terroristas en Mauritania.

Perú se sumó por primera vez al recorrido en 2012, convirtiéndose así en la tercera nación en albergar a la prueba que hasta ese momento tenía a la Argentina y a Chile como únicos anfitriones.

En aquel primer año del Dakar en suelo peruano, un millón de espectadores recibieron a los pilotos y equipos que llegaron a la Plaza Mayor de Lima. Mientras que en 2013, los seguidores del rally acompañaron a los participantes y a sus equipos en el distrito de Magdalena del Mar donde pudieron vivir las verificaciones y después disfrutaron de la largada en Chorrillos.

Tras un paréntesis de un lustro, Perú regresa con todo al Dakar y hasta se puede decir que será el corazón de esta versión que se largará dentro de 88 días ya que en el país incaico se disputarán las primeras seis etapas. “Nos harán sufrir… El desierto es muy duro, con dunas muy grandes. Los organizadores están buscando un desafío en el desierto y lo van a encontrar”, le dijo a CORSA el piloto peruano Nicolás Fuchs, quien estuvo en otros países de la región y en Europa promocionando al Perú y a sus maravillas para este rally.

El objetivo de Fuchs, que tiene como navegante al argentino Fernando Mussano, es mejorar el 12º puesto que consiguió en su debut en 2017 con un HRX del Wevers Sports. Para eso ya participó en varias fechas de la Copa FIA de Cross Country y, además, realizó intensos tests de desarrollo sobre el auto que usará en su segunda experiencia. “Cuando se largó el Dakar en 2013 fue algo impresionante. Creo que estar en la partida con un auto de punta será algo increíble”, admitió.

El itinerario por Perú contiene dunas en las etapas iniciales de Pisco y San Juan de Marcona, montañas en la etapa de Arequipa y finaliza en el altiplano de Puno justo antes de seguir hacia Bolivia, que tendrá la jornada de descanso en La Paz el 12 de enero. Luego la caravana atravesará el norte de la Argentina hasta llegar a Córdoba el 20 de enero para así ponerle punto final a una nueva aventura.

PorDiego Durruty