Dakar

24/01/2017

Reto al destino

“La aventura fue más allá de lo que imaginaba”, dijo Phillipe Croizon, el cuádruple amputado que completó el Dakar en su primer intento.

La novena edición sudamericana del Dakar tuvo un piloto al que se le prestó especial atención. Se trata de Phillipe Croizon, quien a pesar de no tener sus brazos y piernas, dio la vuelta a la carrera más dura del mundo. El francés demostró que todo es posible cuando hay convicción, esfuerzo y perseverancia.

Croizon, de 48 años, corrió sobre un BMW que manejó con un joystick. Llegó al Dakar con el pergamino de haber cruzado el Canal de La Mancha y el Estrecho de Gibraltar, más allá de perder sus extremidades en 1994 cuando intentando fijar una antena de televisión recibió una fuerte descarga eléctrica. Las quemaduras que sufrió obligaron la cuádruple amputación para salvarle la vida.

El galo tuvo un especial seguimiento de Amaury Sport Organisation (ASO), la empresa que organiza el Dakar. Sus responsables no pensaban que Phillipe iba a avanzar y menos en las duras etapas bolivianas con una altura superior a los 4.000 metros. Pero pudo con ellas al igual que las temperaturas bajo cero y las que orillaron los 50 grados.

“Hemos tenido problemas mecánicos. En repetidas ocasiones sufrimos la fuga de la bomba hidráulica, cortes de energía, inconvenientes en la dirección asistida, la caja de cambios y motor de arranque, que me obligaron a ceder el paso”, relató Croizon luego de pasar por el podio de llegada en Buenos Aires. Hasta tuvo lugar para el humor: “Con la mala suerte que tuvimos pensé en un momento ‘no se nos cruzó un gato negro si no una pantera negra’, ja”.

A la hora de describir la dureza de la competencia no lo dudó: “Fue un Everest que atravesaron todos los equipos”. También reconoció el esfuerzo de su escuadra. “Tuvieron que restaurar el coche durante las noches pese a estar agotados”. Pero semejante esfuerzo tuvo su recompensa al completar la carrera. “En el podio pensé en todos los que dieron su confianza mí, mis socios, los patrocinadores y todos los miembros del equipo que me permitieron llevar a cabo este proyecto, un poco loco. Sentí una alegría inconmensurable. Esta aventura fue más allá de lo que yo había imaginado en términos de sufrimiento físico y moral. Estoy muy orgulloso del resultado”. No es para menos, terminó 48º en autos después de 81 horas de carrera.  

Philippe Croizon dijo que si terminaba el Dakar su próximo objetivo era “llegar a la Luna”. Pueden quedarse tranquilos que llegará al espacio porque su fuerza de voluntad es de otro planeta.

PorDarío Coronel