Dakar

17/01/2017

Con la motivación intacta

A los 51 años, Stéphane Peterhansel sigue demostrando por qué le dicen Monsieur Dakar. Lleva 13 triunfos en su historial y nada hace suponer que no quiera más estatuillas del Touareg para su colección.

Cuál es el secreto para ganar? Entrenar y contar con un buen auto”. Con esas palabras el francés Stéphane Peterhansel explicó en el podio de premiación del Dakar 2017 la clave de su vigencia en la competencia más dura del mundo. No importa la categoría, tampoco importa el continente, ni la marca para la que compita porque Peterhansel siempre está.

Cuando la carrera se disputaba en África se convirtió en la referencia de los motociclistas con los seis éxitos logrados con Yamaha (1991, 1992, 1993, 1995, 1997 y 1998). Y cuando pasó a los autos ocurrió lo mismo. Se subió al Mitsubishi Montero y celebró en 2004, 2005 y 2007, en la última edición en territorio africano antes que la prueba desembarcara en Sudamérica en 2009 (en 2008 no se realizó por un atentado terrorista).

Con el Dakar en un nuevo hogar, Peterhansel también se dio cuenta que era tiempo de hacer otro cambio. Dejó Mitsubishi y se fue al X-Raid. Allí participó del desarrollo del MINI y metió doblete en 2012 y 2013. ¿A qué más podía aspirar con once éxitos? La respuesta no tardó en llegar cuando fichó para Peugeot: quería ganar con el León, la maca emblema de la industria automotriz francesa. Terminó 11º en su debut en el equipo en 2015, pero luego se llenó de más gloria. Ganó en 2016 y repitió ahora, en 2017. Claro que la reciente victoria tiene un sabor especial porque derrotó a uno de los pilotos más veloces del mundo: su compatriota Sébastien Loeb, leyenda del WRC con nueve títulos consecutivos y 78 triunfos.

“Es una gran victoria de Peugeot; estoy muy agradecido por haber tenido este excepcional coche. Doy las gracias también a Bruno Famin por no haber impuesto órdenes de equipo. Ha sido una lucha abierta hasta el final”, dijo Peterhansel, como para destacar la importancia de su 13er éxito dakariano.

“Nos hemos enfrentado a una durísima competición, no solo por parte de nuestros tres fortísimos compañeros de equipo, sino también con rivales de otras formaciones. No tardó mucho en formarse un orden, aunque la victoria al final ya era solo cosa de dos. Mi lucha con Sébastien ha sido intensa y bastante estresante, aunque al mismo tiempo, nos lo hemos pasado genial”, destacó.

¿Volverá Peterhansel a defender el título en 2018? Su motivación parece estar intacta y mientras siga así, hay Monsieur Dakar para rato.

PorDiego Durruty (enviado especial)