Dakar

13/01/2017

El equipo de reconocimiento del Dakar

Durante toda la competencia dos vehículos se adelantan a la caravana dakariana para informar a la dirección de la carrera sobre el estado de las etapas.

En la presente edición del rally Dakar las inclemencias del tiempo han obligado a realizar modificaciones en el recorrido original. En lo que va de la competencia se cancelaron dos etapas, Oruro-La Paz y Salta-Chilecito, y se acortaron otras tres, Tupiza-Oruro, La Paz-Uyuni y Uyuni-Salta. Pero estas modificaciones no fueron caprichosas, sino la consecuencia directa del trabajo que realizó el equipo de reconocimiento de la prueba.

La planificación del recorrido de una competencia como el Dakar demanda unos nueve meses. En ese lapso de tiempo se hace un primer bosquejo de los caminos que se recorrerán, se los verifica in situ, se consiguen todos los permisos necesarios para atravesarlos y en el último trimestre se hace una nueva pasada para confeccionar el road-book final de cada etapa. Pero una vez que la competencia comienza, un grupo de trabajo se adelanta a la caravana y recorre los caminos a ritmo de carrera para verificar si las anotaciones que se les entregarán a los competidores son correctas o deben ser modificadas como consecuencias de ciertos cambios, mayormente producidos por cuestiones naturales. Una vez recabada la información, la misma es enviada a la dirección de la prueba, que luego la brinda a los participantes en el briefing previo a cada etapa.

“Intentamos que nuestros equipos de reconocimiento no estén muy adelantados. Van entre dos y tres días por delante de la carrera. Su trabajo es validar el road-book de cada etapa y realizar las modificaciones pertinentes, que son muy posibles ya que la hoja de ruta definitiva se hace entre septiembre y octubre. Por lo tanto es normal que al momento de la carrera se produzca cambios”, le dijo a dpa el español Marc Coma, director deportivo del Dakar.

“Además tenemos otro equipo que va más cerca de la competencia y lo utilizamos para hacer los reconocimiento de los sitios que nos parecen más sensibles a cambios, como una zona de inundaciones u otra de fesh-fech. Es decir, lugares en los que sabemos que podemos tener complicaciones. Lo utilizamos como un tipo de comodín para que nos de las últimas indicaciones”, agrega el cinco veces ganador dakariano en motos.

Coma, además, destacó la importancia que tiene este equipo, al que se lo conoce como “Opening” porque es el que está “abriendo” la ruta. “Para tomar buenas decisiones necesitamos tener la información lo más validada posible y nuestro equipos son capaces de transmitirnos estos datos con exactitud”.

A la labor de los “Opening” se suma el trabajo de otros dos grupos, uno que se dedica a realizar los controles de paso de los competidores y el otro que ayuda a gestionar el tráfico de la carrera. “Ellos también nos ayudan a reaccionar ante cualquier complicación y eso se notó en estos días donde la carrera se vio afectada por algunos cortes”, remarca el ex motociclista.

En esta versión del Dakar, el desempeño de estos grupos de trabajo le permitió a la organización tomar decisiones correctas para no poner en riesgo a los pilotos. Simplemente, es la consecuencia de ir un paso adelante.

PorDiego Durruty (enviado especial)