Dakar

03/01/2017

La leyenda que quiere brillar

El francés Sébastien Loeb va por su segunda participación en el Dakar. Tras su buen debut en 2016 espera volver a estar adelante e inscribir su nombre entre los ganadores de la exigente prueba.

A lo largo de su campaña deportiva el francés Sébastien Loeb demostró ser uno de esos pilotos que fueron tocados por la barita mágica. Dejó su sello en el WRC con nueve títulos consecutivos y 79 victorias, pero también se destacó en otro tipo de competencias. Logró un segundo lugar en las 24 Horas de Le Mans de 2006, ganó la trepada de Pikes Peak en 2013 y terminó tercero en las temporadas 2014 y 2015 del FIA WTCC compartiendo equipo con el argentino José María López. Por eso no extrañó que anduviese tan bien en su primer Dakar como integrante del Team Peugeot Total.

En la edición 2016 se dio el gusto de liderar la general hasta que un vuelco lo privó de hacer historia. Terminó noveno, un resultado más que digno teniendo en cuenta que tras el incidente había quedado muy retrasado.

Con la experiencia de aquel debut y todos los kilómetros realizados este año, en el que alternó el programa del Dakar del León con su participación en el Mundial de RallyCross, no es descabellado poner a Seb como firme candidato a ganar la edición 2017 de la exigente competencia. De lograr el triunfo se sumaría a la lista de grandes rallistas que ya dejaron su sello como los finlandeses Ari Vatanen, vencedor en 1987, 1989, 1990 y 1991; y Juha Kankkunen, que se impuso en 1988; o incluso pilotos de la actualidad como el español Carlos Sainz, uno de sus compañeros en la escuadra gala y ganador en 2010; o el qatarí Nasser Al-Attiyah, que festejó en 2011 y 2015.

CORSA charló con el francés, quien dejó sus impresiones de lo ocurrido hace un año y contó qué espera de esta nueva participación.

-¿Qué balance hacés de tu debut en el Dakar el año pasado?
-La experiencia fue realmente muy buena. Llegué a liderar la general al final de la primera semana. Fue una sorpresa para mí y para Daniel Elena, mi navegante, por la falta de conocimiento sobre este tipo de competencias. La segunda parte de la carrera fue más complicada y tuvimos un accidente que nos retrasó. Pero más allá de todo eso, logramos un buen resultado.

A veces te preguntas qué estas haciendo en el Dakar, pero en otras ocasiones todo sale bien y estás feliz de estar aquí".

Sébastien Loeb.

-¿Te sorprendió estar adelante tan rápido?
-Sinceramente no sabía qué esperar. Yo imaginaba ser rápido, sobre todo en la primera semana que se disputó sobre caminos que se adaptaban a mi estilo de manejo y experiencia. Sabía que en esas rutas podía ser realmente veloz. Pero todo lo bueno que habíamos realizado en la primera parte de la competencia se perdió en la segunda. Lo que nos ocurrió nos sirvió de experiencia y en estos meses pudimos trabajar para que no vuelva a suceder.

-¿Qué es lo que más te sorprendió de una competencia de este tipo?
-La extensión de las etapas y de las pruebas especiales. Realmente son días muy largos. Eso fue algo totalmente nuevo para mí. Al igual que comenzar la especial y no saber hacia dónde ir. Tienes que buscar el camino, seguir alguna ruta, seguir alguna huella y todo eso sin saber qué hay adelante y qué te puede pasar.

-Para un piloto que está acostumbrado a ser veloz en tramos cortos, ¿fue difícil ser más cauto y más regular en pruebas especiales tan largas?
-No fue algo tan complicado. No soy de esos pilotos que hacen locuras, sé dónde está mi límite. Aunque en este tipo de carreras a veces es difícil encontrar el límite porque no sabes exactamente qué puede pasar adelante.

-En algún momento de la carrera todos los pilotos se preguntan qué están haciendo en el Dakar, ¿te pasó algo similar?
-A decir verdad, sí. Principalmente, en algunas etapas que fueron complicadas y con muchos problemas con pinchaduras o porque nos perdimos. Y sí, obviamente, me preguntaba, “¿qué estoy haciendo acá?”. Pero era una sensación lógica al estar descubriendo cada día de qué se trataba esta carrera. Una vez que se conocen estas cosas es fácil entender: a veces te preguntas qué estas haciendo en el Dakar, pero en otras ocasiones todo sale bien y estás feliz de estar aquí.

En este tipo de carreras es difícil encontrar el límite porque no sabes exactamente qué puede pasar adelante".

Sébastien Loeb.

-¿Qué esperas de tu segunda participación?
-Será muy dura, principalmente por la altura. Cuando lleguemos a Bolivia estaremos a una gran altitud, así que trabajamos mucho en estos meses para estar bien preparados. Con la escasez de oxígeno puedes tener un tiempo de reacción más lento... El año pasado no fue un gran problema para mí y espero que esta vez tampoco la sufra, aunque ahora estaremos seis días en lugar de tres.

-En esta edición la navegación es fundamental, ¿en estos meses trabajaron en ese aspecto con tu copiloto?
-Sí, creo que ambos tenemos más experiencia. Hicimos el Dakar el año pasado y también el Silk Way Rally. Además, completamos muchos kilómetros de pruebas para perfeccionarnos. Trabajamos muy duro y espero que todo vaya bien. Ojalá podamos competirles de igual a igual a los mejores en el fuera de pista. Aunque sé que en dos años no vamos a tener el mismo nivel de otros rivales y compañeros con más de veinte corriendo en este tipo de carreras.

-¿Qué puedes decir del Peugeot 3008 DKR?
-El equipo trabajó mucho en el auto. Se mejoraron muchas pequeñas cosas como el sistema electrónico, las suspensiones y el motor.

-¿Y el objetivo es ganar?
-Sí, por supuesto, aunque cuando participas en una competencia que dura 15 días es difícil pronosticar qué resultado puedes lograr. Pero sí estoy seguro que haré todo lo posible.

PorDiego Durruty (enviado especial)