Dakar

04/01/2017

Armada japonesa

Toyota quiere su primera victoria en el Dakar y para eso apuesta a la velocidad de Nasser Al-Attiyah y a la regularidad de Giniel De Villiers.

La marca japonesa Toyota apuesta muy fuerte al automovilismo en 2017 a través de un programa deportivo que incluye su participación en diferentes categorías y especialidades. Y la 39º edición del Dakar, que se largó el domingo en Asunción, aparece como su primer gran compromiso del año.

Con la mente puesta en el triunfo, Toyota alistó una nueva evolución de la Hilux con tracción 4x4 desarrollada otra vez por el Toyota Gazoo Racing Sudáfrica. Aunque la clave del éxito puede estar en la experiencia de sus principales pilotos. Por un lado, el qatarí Nasser Al-Attiyah, ganador de la carrera en 2011 con Volkswagen y en 2015 con MINI; y por el otro, el sudafricano Giniel De Villiers, vencedor de la prueba en 2009 también con VW.

“El Dakar siempre es una carrera desafiante y volver a ganarla es un sueño. Es una competencia dura y nada fácil, pero la amo. Vamos de un país a otro; hemos comenzado en la Argentina y cruzado a Chile y Bolivia y vuelto a la Argentina. Y esta vez comenzaremos en Paraguay y luego iremos a Bolivia y la Argentina. Son territorios diferentes, pero si amas esta carrera sabes cómo son las cosas siempre y que todo puede cambiar”, aseguró Al-Attiyah.

“En Toyota estamos listos para pelear y ganar. El equipo se preparó muy bien para lograr la victoria. Esto tiene que ver con la inversión a nivel mundial que hizo la marca en el automovilismo. Pero también sabemos lo que nos conviene y cómo correr en cada tramo. Tenemos buenos pilotos, buenos vehículos, un fuerte apoyo de Red Bull y también de Qatar. Estoy listo para comenzar el Dakar”, agregó.

¿Y cómo se preparó Nasser para la altura en Bolivia? “La altitud siempre es un problema para el auto, el piloto y los integrantes del equipo. Ya hemos tenido experiencia similar en 2015 y 2016. En Qatar hay lugares con altura y los usé para entrenarme. Si uno se entrena de la mejor manera se pueden reducir los problemas”, respondió.

Mientras que sobre Peugeot, el gran rival, indicó: “Ellos hicieron un gran trabajo en la edición pasada. Es un equipo muy fuerte y tiene buenos pilotos. Aunque algunas reglas cambiaron para este año (NdeR: Peugeot perdió 20 caballos en su motor por una restricción en la brida) y el juego se abre para todos. También la altura puede jugar en contra con la potencia de cada auto y ese es un factor determinante. Pero más allá de Peugeot, tengo confianza en mi equipo y pienso que podremos hacer cosas importantes”.  

De Villiers no tiene el estilo agresivo de Al-Attiyah, pero su cabeza fría y conocimiento de cómo se corre esta clase de pruebas lo ponen también como candidato. “Se viene una nueva aventura con el Dakar. Será una carrera muy larga y con etapas que serán completamente nuevas. Mi expectativa es que lo más difícil estará en la altura de Bolivia, un hermoso país y con recorridos muy desafiantes”. Y al momento de analizar a sus rivales, no lo dudó: “Nasser es uno porque es muy rápido; mientras que en Peugeot están Sébastien Loeb, Carlos Sainz y Stéphane Peterhansel. Todos ellos son muy buenos pilotos y duros competidores”.

Arranca el año del deporte motor con uno de los eventos más importantes a nivel mundial. En este contexto de participación global, Toyota quiere dar el salto de calidad que le permita hacer historia. Vencer en la carrera más dura del mundo representa un gran desafío y la armada japonesa está preparada. ¿Podrá lograrlo esta vez? 

PorDarío Coronel