Turismo Carretera

29/10/2018

Ruggiero, un entrometido

El de Torino no lucha por el título, pero en Olavarría logró su segundo triunfo al hilo. La Copa de Oro sigue al rojo vivo.

Es muy difícil ganar en el TC y mucho más es hacerlo de manera consecutiva. Bien lo sabe Alan Ruggiero (Torino) quien en Olavarría repitió el triunfo logrado en Toay y sigue demostrando su gran potencial. El podio lo completaron Facundo Ardusso (Torino) y Mariano Werner (Ford). Agustín Canapino (Chevrolet) continúa liderando una apretada Copa de Oro.

¿Tendrá sensaciones encontradas Ruggiero? Es que tal vez esté lamentando su ausencia en La Pedrera, donde arrancó el mini torneo final de la popular categoría. Esos hipotéticos puntos que no sumó en el semipermanente puntano, sumado a sus éxitos en las últimas dos citas, le hubiesen permitido posicionarse para pelear por ser uno de los Tres de Último Minuto y ser candidato al título.

El piloto porteño y su equipo empezaron a ganar la decimotercera fecha de la temporada cuando optaron por gomas para lluvia para vencer en la segunda serie. En la final partió tercero y superó a Werner. Luego dio cuenta de Ardusso en una gran maniobra poniéndose por adentro al final de la cuarta curva. “Gané porque pegamos un gran salto de calidad. En la superación a Facundo (Ardusso) me respetó ya que venía por adentro y pude superarlo”, declaró el vencedor. “En el TC es terrible ganar. No fue casualidad y hubo mucho trabajo considerando los 20 kilos que cargó por la victoria anterior. Ruggiero tiene sangre nueva y es muy profesional”, dijo el chasista del ganador, Cristian Ávila, sobre el piloto de 25 años. Desde 2016 que un corredor no ganaba dos competencias seguidas cuando Matías Rossi lo consiguió en Concordia y en los 500 Kilómetros de Olavarría.

Ruggiero, Ardusso y Werner en acción en Olavarría.

Ruggiero, Ardusso y Werner en acción en Olavarría.

“Le agradezco el respeto a Mariano (Werner) para permitir mi superación. Parecía que la carrera estaba en el bolsillo hasta que ingresó el auto de seguridad. Luego fue pura defensa porque Alan (Ruggiero) tenía un gran auto. Me tengo mucha fe para lo que queda y estamos vivos para soñar con ser campeón del TC”, indicó Ardusso.

“Fue una buena carrera, aunque un poco triste porque no me pude defender de Facundo (Ardusso) en la largada. Si defendía la posición, tenía que chocarlo... No vamos rápido por lo derecho y me complica para correr, pero vamos a dejar la vida para seguir peleando por el campeonato”, manifestó Werner, que completó el podio.

Respecto de la Copa de Oro, Canapino mantiene la vanguardia. El Titán ayer fue quinto y, por ahora, sus cuatro perseguidores en el playoffs son quienes le pelearán el título: Matías Rossi (Ford / fue 7º), Jonatan Castellano (Dodge / 8º), Werner y Ardusso. Entre el primero y el quinto hay solo 16,50 puntos de diferencia y quedan 117 en disputa.

El TC entra en la recta final de 2018. El quinteto de candidatos afirma sus aspiraciones, pero en el medio se metió Alan Ruggiero con dos triunfos seguidos, que no es poca cosa. 

MUY ÁSPEROS

En la final terminaron mal los pontonazos entre Julián Santero (Dodge) y Mauricio Lambiris (Ford). “Tuve un golpe en la pierna con la caja de cambios. Él (Lambiris) en ningún momento me dejó doblar. Me metió cuatro o cinco pontonazos. Al entrar a la recta principal me puso el auto, nos tocamos y hago el trompo”, explicó el mendocino (tuvo un apercibimiento), que por los toques quedó cruzado y fue chocado por Nicolás González (Torino). “No tuve ningún exceso. Varias curvas antes él me empezó a pontonear. No tengo nada que hablar con Santero, no existe”, sentenció el uruguayo, que fue excluido.  

PorDarío Coronel