Turismo Carretera

22/10/2018

La travesía del TC

Hace 70 años se disputó la Buenos Aires-Caracas. Fue la carrera más larga de la categoría. Parecía un festín de los hermanos Gálvez, pero ganó Domingo Marimón en un final inesperado.

En 1948 mientras Europa iniciaba su reconstrucción luego la Segunda Guerra Mundial, en esta parte del mundo se gestaba una epopeya. El Turismo Carretera se estaba afianzado y el Automóvil Club Argentino (ACA) decidió realizar el Gran Premio de America del Sur. El sábado se cumplieron 70 años de la largada de la carrera más extensa en la historia de la popular categoría. Recorrió 9.574,4 kilómetros a lo largo de siete países con un total de 14 etapas.

Una competencia que fue más allá de lo deportivo. Los pilotos y las maquinas debieron sortear llanos, montañas y desiertos, con toda clase de climas adversos y superando, en algunos casos, los 4.000 metros de altura. Desde nuestra tierra pasando por los salares de Atacama en Chile, el desierto de Talara en Perú, los paisajes selváticos de Ecuador y Colombia, con sus tres cruces cordilleranos, llegando a Caracas frente al Caribe. Los caminos eran completamente desconocidos para la mayoría de los corredores.       

En 1942 la idea era más ambiciosa y los organizadores querían que la carrera terminara en Nueva York. Pero la participación de los Estados Unidos en el mencionado conflicto bélico truncó esa posibilidad. De esta manera la competencia tuvo como polos la Argentina y Venezuela. En un principio la aventura iba a largarse en Caracas, pero el traslado de los autos hasta la capital venezolana, que en su mayoría eran de pilotos argentinos, generaba un problema de logística importante. El miércoles 20 de octubre, finalmente, la travesía arrancó en la sede central del ACA en la Av. Libertador. Un total de 141 inscriptos de los cuales largaron 138. Ford y Chevrolet predominaban el parque que se completaba con tres Mercury, Plymouth, dos Nash, Lincoln y Buick, y un exponente de Dodge. Entre los pilotos se destacaban Juan Manuel Fangio, los hermanos Juan y Oscar Gálvez, el uruguayo Héctor Suppici Sedes, Arturo Kruuse, Ricardo Risatti, José Froilán González, Eucebio Marcilla y Domingo Marimón, entre otros.  

La primera etapa unió Buenos Aires con Salta. Los 1.692,6 kilómetros fueron dominados por Oscar Gálvez, quien ganó los otros dos tramos (Salta-La Quiaca y Villazon-Potosí). En el tercer parcial el triunfo del Aguilucho se opacó por el fallecimiento de Julián Elguera y su acompañante, producto de un accidente en el cual se cayeron de un puente a un precipicio de 200 metros de altura.

El cuarto capitulo (Potosí-La Paz) se lo llevó Juan Gálvez por una merma en la barra de dirección del Ford de su hermano. Juan Manuel Fangio, en tanto, solucionó las fallas en el motor de su Chevrolet ‘39 y avanzó como un rayo en el clasificador. De la 79ª posición que ocupaba en la general finalizó 23º en la quinta etapa (La Paz-Arequipa), en la cual se impuso. En el sexto tramo (Arequipa-Lima) el Aguilucho se llevó otro festejo. En la séptima parte (Lima-Tumbes), Juan Gálvez vio primero la meta. Pero este tramo quedó en la historia por el accidente de Fangio. El 29 de octubre el Chueco volcó cuando transitaba un puente en Chicama. El saldo fue la muerte de su acompañante, Daniel Urrutia (luego esa fecha fue institucionalizada como el día del acompañante del TC). También aquella jornada fue recordada por el gesto de Eucebio Marcilla quien los llevó a un hospital. Finalizaba la primera mitad.

El 1º de noviembre arrancó el octavo parcial (Guayaquil-Quito), con victoria para Juan Gálvez. Éste junto con su hermano Oscar alternaron los triunfos en los siguientes tramos. El Aguilucho venció en la 9ª (Quito-Pasto), 11ª (Cali-Bogotá) y 13ª (Cúcuta-Valera) etapas. Juancito, en tanto, repitió en la 10ª (Pasto-Cali) y 12ª (Bogotá-Cúcuta).

“Los hermanos sean unidos”, asegura el refrán. Bien los saben los Gálvez. En el último parcial (Valera-Caracas) Juan buscó reducir la ventaja que su hermano le llevaba en la general. En una curva perdió el control de su Ford y se despistó. Oscar vio a su hermano al costado del camino y lo ayudó. Llevó el auto de Juan remolcando hasta el próximo control. Por este motivo el motor del Ford del Aguilucho sufrió un desgaste importante y su rendimiento no fue el mismo. Sobre el final perdió terreno. La etapa fue para Víctor García, también con Ford.

El Aguilucho llegó a Caracas remolcado por un Buick último modelo. Con su oficio típico Oscar utilizó una bajada en el asfalto para llegar con el último aliento y de esa manera cruzó la meta. En teoría era el ganador sobre Domingo Marimón. Pero Fulvio Pastor, comisario deportivo de la carrera, le informó que su arribo estaba fuera de reglamento ya que lo hizo con el impulsor apagado. Federico Herrero, acompañante del Aguilucho, puso en marcha el coche y otra vez cruzó la meta. La maniobra también fue anulada. Oscar fue desclasificado y luego apeló la medida, pero las autoridades la rechazaron. Un final con polémica, fiel al estilo del TC... Marimón, con Chevrolet, se quedó con la victoria y el podio lo completaron Eucebio Marcilla (también con un Chivo) y Juan Gálvez, quien salvó los honores del Óvalo. 

Llegaron sólo 44 autos. Sin lugar a dudas una carrera que lo tuvo todo: el coraje y pericia de los pilotos, miles de kilómetros, controversia en el final y mucha, pero mucha historia.

PorDarío Coronel