Turismo Carretera

28/05/2018

El Misil anda torcido

Matías Rossi marcó dos poles este año, pero no pudo ganar sus series. En Concordia recibió un choque y largó desde el fondo la final.

El momento del toque de Aguirre a Rossi. (Foto: Prensa ACTC)

En su segunda temporada con Ford, sumado a los recientes cambios que favorecieron a la marca, se esperaba que Matías Rossi lograse buenos resultados y se afiance en el campeonato de TC. Pero el Misil aún no pudo capitalizar buenos finales este año y por diversos motivos se vio perjudicado.

Entre Ríos parece que no le sienta bien al piloto de Del Viso en lo que va del año. En Concepción del Uruguay, donde se estrenaron las últimas modificaciones para mejorar el rendimiento de los Falcon, el campeón 2014 marcó la pole, pero en su serie se tocó con Mauricio Lambiris (Ford) y ambos se retrasaron. Este fin de semana repitió el “1”, aunque otra vez en su batería tuvo un toque (de Valentín Aguirre (Dodge). El auto de Rossi quedó cruzado y recibió el impacto lateral de Lionel Ugalde (Ford).    

“Es la primera vez que recibo un golpe lateral. Estuve un poco shockeado por el impacto. Pero por suerte estoy bien. No hubo fractura que era lo que esperaba. El codo me duele un poco, pero no se llegó a inflamar”, dijo Matías. “Estoy muy decepcionado. Muy mal la actitud de Aguirre. Desde el momento de la partida que fue desleal. El choque que recibo de él me hizo entrar en trompo y así recibió el golpe de Ugalde. Acepto su disculpa, pero ya uno interpreta desde el momento de la largada que no me respetó”, sentenció Rossi. “Fue un error mío; hay que reconocer cuando uno se equivoca. Intenté pasarlo y no me salió. No tengo mucho más para decir, sólo pedirle disculpas a Matías Rossi y a su equipo. Me equivoqué y fui bien excluido”, admitió Aguirre.

Los estudios médicos le dieron bien a Rossi. Su auto aguantó el impacto y sus mecánicos lo repararon. Pudo largar 39º en la final y terminó 26º, pero otra vez el Misil se vio impedido de lograr un buen resultado siendo candidato en la previa.     

PorDarío Coronel