Turismo Carretera

20/11/2017

Vale todo

La posible unión de Matías Rossi con el Gurí Martínez y la ruptura de Guillermo Ortelli con Johnny Laboritto.

Si hay un deporte donde sus protagonistas no resisten un archivo ese es el automovilismo y en especial el TC. No importa las fuertes acusaciones ni las traiciones. Todo vale en pos de lograr un resultado. Lo demuestran el acercamiento de Matías Rossi y Omar Martínez y las duras declaraciones entre Guillermo Ortelli (foto) y Jhonny Laboritto. 

El año pasado, luego de la exclusión y sanción al Gurí Martínez por haber usado un cigüeñal fuera de reglamento en Concordia, Rossi afirmó en su cuenta de Twitter: “Es una falta gravísima y tomada de pelo lo que hicieron. No es un detalle menor. Espero se tomen las medidas necesarias para educar y el que la quiera hacer que la piense dos veces. Mano dura para tener un automovilismo más sano...”. Cuando el entrerriano regresó, el Misil remató, “después de su sanción el Gurí nunca fue el mismo de antes”. Aunque la falta de resultados en su primer año con Ford, llevaron al piloto de Del Viso a reunirse con el paranaense y analizar la posible incorporación a su equipo para 2018…

Pero hay más. “En la semana tuve un sueño y era que para la última carrera Jhonny Laboritto nos daba un motor para La Plata y Guillermo (Ortelli) era campeón…”, confesó Gustavo Lema, dueño del JP Carrera, a fines de 2016 cuando el preparador de Dolores le brindó un impulsor al piloto de Salto, quien logró su séptimo título. Sin embargo, esa gloria se convirtió en drama por la mala temporada actual del Séptuple, quien acusó “falta de compromiso de Laboritto”. Por eso ahora su motorista es Iván Bondaruk. Obviamente, Jhonny no se quedó atrás y le respondió. “Pareciera que Ortelli se olvidó de los tres títulos que ganó conmigo. Tiene que justificar ante sus fanáticos por qué no está peleando el campeonato. Creo que se acordó tarde de hacerlo. Es más fácil lavarse las manos que asumir responsabilidades”. 

Todo es posible en el TC donde las rupturas y vínculos menos pensados están a la orden del día.

PorDarío Coronel