Turismo Carretera

20/02/2017

Un estreno ovalado

Matías Rossi debutó en Ford con un 16º puesto en Viedma. El Misil tuvo un buen recibimiento de la gente de la marca.

Una de las atracciones de la apertura de la temporada del TC en Viedma fue el debut de Matías Rossi con Ford. El Misil dejó Chevrolet luego de 14 temporadas, con un título incluido en 2014. El piloto de Del Viso terminó una buena final en la que avanzo diez lugares.

Rossi corre con un Falcon del flamante equipo Nova Racing, satélite del Donto Racing. Cuenta con motores de Lucas Alonso y asistencia técnica de Alcides Piatti. En el comienzo de la actividad se le hizo difícil. En los entrenamientos se ubicó 33º en su primera salida a la pista, pero mejoró en el segundo ensayo al terminar 12º. Clasificó 28º a 919/1000 de la pole positions. En su serie largó noveno y terminó en esa misma posición.

“En líneas generales el auto funciona bien. Lo único que tenemos que trabajar es en los frenos, ya que suelo bloquear mucho con el tren trasero”, contaba Matías luego de las baterías. En tanto que su motorista reconoció que le faltan “entre 5 o 6 caballos porque hace poco que comenzamos con el desarrollo de estos motores”. En la final el Misil largó 26º y resultó 16º. “El auto tuvo confiabilidad, aunque en carrera perdió ritmo. Hay mucho que trabajar para estar en el lote de adelante”, reconoció Rossi. 

Otra gran expectativa era saber cómo lo iban a recibir a Rossi las hinchadas de Ford y Chevrolet. Terminada la clasificación, los del Óvalo lo fueron a buscar a su box y lo alentaron. Mientras que algunos pocos simpatizantes del Chivo le manifestaron su malestar, pero sin pasar a mayores. 

Comenzó una nueva etapa para Matías Rossi, a quien le gustan los desafíos. Ya tiene otro grande en vista: pelear adelante con este Ford.    

PorDarío Coronel