Turismo Carretera

22/12/2016

TC en modo caos

El 2016 del Turismo Carretera será recordado porque Guillermo Ortelli logró su séptimo cetro en la categoría y porque el torneo estuvo lleno de polémicas. Desde las exclusiones por técnica hasta las dudas con las carrocerías y las gomas y, obviamente, la escandalosa definición con un toque entre dos candidatos al título.

Ortelli logró su séptimo título en el TC, pero quedó opacado por el escándalo entre Rossi y Werner.

A solo días de que el Turismo Carretera ingrese en el año de su octogésimo aniversario, la definición del campeonato en La Plata fue la culminación de una temporada marcada por las irregularidades y polémicas. En 2016 hubo de todo: exclusiones en la verificación técnica, cambios no aclarados por ese departamento, denuncias, invasiones de público a la pista y un cierre que fue un papelón.

Desde el arranque en Viedma (21/02) las controversias marcaron la pauta. Esteban Gini, que resultó tercero, fue excluido por anomalías en su Torino porque el formato del piso en el salto de la cañonera no estaba de acuerdo al homologado por la categoría. Diego Montero, el ingeniero del Tubo Gini, fue sancionado con una suspensión por seis meses y 200.000 pesos. Ambos integraban el Nero 53 Racing, el equipo de Diego Aventin y con el que el Pumita fue campeón en 2013...

Pero lo más grave estaba por venir. En la carrera de Toay (27/03), donde ganó Omar Martínez (Ford) y el podio lo completaron Guillermo Ortelli (Chevrolet) y Gastón Mazzacane (Chevrolet), la verificación técnica duró apenas 30 minutos y eso despertó todo tipo de sospecha. Por eso en Concordia (17/04), a pedido de algunos pilotos -en especial Próspero Bonelli (Ford)- la revisión fue más exhaustiva y allí se detectó que el Falcon del Gurí Martínez usó un cigüeñal fuera de reglamento en una final que lo vio en el undécimo puesto. El por entonces campeón recibió cuatro fechas de suspensión y 200.000 pesos de multa...

 

Martínez ganó en La Pampa y luego se descubrió que el motor de su auto estaba fuera de reglamento.

Martínez ganó en La Pampa y luego se descubrió que el motor de su auto estaba fuera de reglamento.

A las pocas semanas la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) desvinculó a Alejandro Solga, quien tenía a cargo el Departamento Técnico. Nunca se confirmó el motivo, aunque todo hace suponer que fue por su accionar en aquella carrera en la que se descubrió la falta de Martínez. 

En Paraná (28/08), última fecha de la temporada regular, siguió la polémica. Diego Iuliano, ya confirmado como nuevo responsable técnico, incorporó unas plantillas para chequear con máxima precisión que todas las carrocerías de los TC estuviesen en reglamento. “Entre 10 y 14 autos deberán modificarse para San Luis. Entre ellos hay 4 o 5 que están en la Copa de Oro”, informó Iuliano para asombro de muchos.

En San Luis (11/9) el tema de las plantillas continuó. En la primera carrera de la Copa de Oro los autos de Mariano Werner (Ford) y Facundo Ardusso (Dodge) -ambos dentro de la Copa- presentaron anomalías que fueron corregidas el viernes. Mientras que el Ford de Juan Manuel Silva tuvo irregularidades en su techo, pero corrió igual con el aviso de “arreglalo para la próxima…”.

La controversia siguió esa fecha con las gomas. Matías Rossi (Chevrolet) denunció a Werner por haber usado seis cubiertas nuevas, dos más de las permitidas. También incurrieron en esa falta Agustín Canapino (Chevrolet) y Diego De Carlo (Chevrolet). La justificación de los tres pilotos fue que tuvieron que remplazar los compuestos porque les había tocado algunos que tenían 30 milímetros más de ancho.

En varias carreras hubo dudas con los neumáticos. Algunos pilotos usaron más gomas nuevas que las permitidas.

En varias carreras hubo dudas con los neumáticos. Algunos pilotos usaron más gomas nuevas que las permitidas.

En Concepción del Uruguay (2/10) Rossi volvió a denunciar, pero esta vez porque supuestamente a Ortelli le tocaron neumáticos nuevos que no habían entrado en el sorteo y que eran de mejor calidad que el resto. Por eso desde la siguiente fecha se obligó a los pilotos a estar presentes en el sorteo. En la segunda visita a Toay (30/10) solo Rossi y José Savino (Ford) asistieron al mismo...

Se llegó a la última fecha en La Plata (04/12) con un clima de tensión entre los dos máximos candidatos, Rossi y Werner. A metros del final, el entrerriano llegó pasado a la última curva y se lo llevó puesto al piloto de Del Viso. Ambos se retrasaron, pero el más afectado fue el Misil que perdió el título a pesar de llegar a festejarlo. Es que fallas en los sensores de cronometraje ubicaron primero a Rossi en el puesto 21° y con eso era campeón. Pero, de forma abrupta, fue reclasificado 24° y no le alcanzó para coronarse. Por dos puntos perdió el cetro a manos de Ortelli, que fue segundo detrás de José Manuel Urcera (Chevrolet) y así se consagró por séptima vez.

Después de la carrera, Rossi y su equipo, el Donto Racing, presentaron una denuncia pidiendo la revisión de la clasificación. Sin embargo, los comisarios deportivos les dijeron que no podían chequear los sensores de todos los autos que lo precedieron porque muchos se estaban yendo del circuito. Así fue que chequearon la posición final observando la imagen televisiva y contando los coches uno por uno. En el conteo, efectivamente, el Misil había cruzado la meta 24º.

Rossi y Werner se pelearon dentro y fuera de la pista. La disputa terminó con un toque que definió el campeonato.

Rossi y Werner se pelearon dentro y fuera de la pista. La disputa terminó con un toque que definió el campeonato.

Pero ahí no terminó todo. La clasificación de la final en el Autódromo Roberto Mouras informó un “apercibimiento” para Werner. La sanción llamó mucho la atención ya que a Lionel Ugalde (Ford) lo excluyeron en su serie en la última visita a Toay por un leve toque a Ortelli que, es cierto, perjudicó mucho al piloto de Salto (integrante de la Comisión Directiva de la ACTC). El criterio para la dura medida contra el marplatense fue que no iba a haber contemplaciones para quienes perjudiquen a los pilotos de la Copa de Oro, algo que obviamente había hecho el entrerriano. Fue así que la Comisión Asesora y Fiscalizadora (CAF) se encargó de “poner las cosas en orden” y tras escuchar las explicaciones de Werner por esa maniobra, recibió una sanción de un año de suspensión y 750.000 pesos. 

Por último, en La Plata también se vio otra grave y reiterada escena: la invasión de público. La vuelta previa se hizo con espectadores que cruzaron el alambrado, algo que hace suponer que la policía se vio desbordada o no actuó como debía. Aunque también es verdad que desde la categoría no se ordenó postergar la largada hasta que todo estuviese en condiciones. ¿Será que los intereses televisivos parecen ser más importante que una vida? El ingreso de la gente al trazado se repitió tras el banderazo final cuando varios fanáticos cruzaron la meta y muchos se metieron en la recta principal con los autos a fondo...

En 2017 el Turismo Carretera cumplirá 80 años. La víspera de esa temporada aniversario dejó mucho que desear en un automovilismo súper profesional. Los responsables de la popular categoría, la más antigua del mundo, deberán replantearse y analizar lo acontecido en 2016 para que no se repita la polémica y el bochorno.

PorDarío Coronel