Turismo Carretera

05/12/2016

La gran siete...

Guillermo Ortelli logró su séptimo título en medio de un controvertido final. Mariano Werner lo tocó a Matías Rossi y éste perdió el campeonato.

Es común que una coronación opaque a una victoria. Lo que no suele ocurrir es que una maniobra y un polémico final tengan el mismo foco que una consagración. Pero así es el Turismo Carretera y la controversia existe desde hace casi 80 años. Esta vez fue en La Plata donde Guillermo Ortelli, ídolo de Chevrolet, alcanzó su séptimo título; aunque la atención se la llevó el toque de Mariano Werner a Matías Rossi que desencadenó varios escándalos.    

Al autódromo Roberto Mouras llegaron cinco pilotos con chances de lograr el cetro, pero en la previa todos esperaban una ajustada definición entre Rossi, de Chevrolet, y Werner, de Ford. Con 70,50 puntos en juego en la clausura del torneo, Rossi arribó como líder de la Copa de Oro con solo tres unidades de ventaja sobre Werner. Ambos tuvieron varios cruces en el año. Incluso el mismo sábado Matías hizo un reclamo porque Mariano habría usado más gomas nuevas que las permitidas. Luego de una revisión de los autos de ambos por parte de Diego Iuliano, responsable técnico de la ACTC, el tema no pasó a mayores.

El domingo, en un escenario desbordado de público -mal ubicado y que llegó a invadir la pista al principio y al final- todo era a pedir de Rossi hasta la última curva del último giro… El Misil venía cuarto, aguantando a Werner; y con ese resultado a Ortelli no le alcanzaba con terminar segundo detrás de José Manuel Urcera (Chevrolet) para ser campeón. Agustín Canapino (Chevrolet) quedó rápido sin chances por un despiste por un toque con Juan Marcos Angelini (Dodge), el último de los candidatos que ya había quedado marginado luego de las series.

 


Fue allí, en esa última curva de la última vuelta, cuando llegó el electrizante final. Werner se tiró a pasar a Rossi, pero con las cuatro ruedas de su auto sobre el césped. El entrerriano perdió el control y embistió a Matías, quien como pudo volvió a la pista, terminó la carrera y festejó el título que pensó que había ganado. Desde su equipo le comunicaron que había llegado 21º, un resultado que le aseguraba la consagración. Pero lo que no sabían en el Donto Racing era la existencia de un problema en el sistema de cronometraje. Rossi, en realidad, finalizó 24º y por eso el campeonato quedó en manos de Ortelli.

Obviamente, el equipo del Misil no tardó en hacer un reclamo formal sobre todos los autos que habían llegado delante suyo para corroborar la posición final. “Nos dijeron que hubo una confusión con los sensores. Como varios autos no fueron a la verificación técnica y se estaban desarmando no se podían controlar. Entonces nos ofrecieron chequearlo con la imagen televisiva y fuimos contando los autos. Así se comprobó que Matías llegó 24º”, explicó Laureano Campanera, dueño de la estructura.

“Estoy muy triste. No hubo juego limpio. Werner se tira mal con la única intensión de chocarme. No soy quién para decir qué pena sería justa, pero no quiero que se tome como una maniobra más”, dijo Rossi. “¿Por qué no lo dejó pasar a Werner, sabiendo que igual era campeón? Nunca pensé que se iba a tirar de la manera en que lo hizo”, respondió. “Si viene a pedirme disculpas no se las voy a aceptar. Igual no tiene nada para decirme”, concluyó el piloto de Del Viso. “Estoy amargado. Pero no me considero responsable. Veo el hueco, me tiro y él se cierra. Pongo dos ruedas en el pasto y pierdo el control del auto. Lo choco sin querer”, explicó Werner, quien fue apercibido por la maniobra. “Corrí con buena leche. No busqué perjudicar a nadie”, agregó.

Este panorama en el final captó la misma atención que la nueva coronación de Ortelli (ver aparte) tras ser segundo. También opacó el debut triunfal de Urcera. “Es el cierre soñado y el mejor premio a tanto esfuerzo. Venía con buenos resultados y este triunfo lo ratifica”, dijo el piloto de Chevrolet. El podio lo completó otro destacado como Juan Martín Trucco, con Dodge. 

En La Plata se vivió una definición de campeonato tan electrizante como polémica. Comenzó a hablarse este domingo y la controversia, seguramente, seguirá por mucho tiempo más. No es para menos, hubo un campeonato en juego.  

PorDarío Coronel