Argentinos en el exterior

06/02/2018

El sueño de Le Mans

En 2014 Sergio Rinland presentó un proyecto para armar un equipo argentino en la clase LMP1. Pese al paso del tiempo, el plan sigue en pie.

Las 24 Horas de Le Mans es la reina de las carreras de resistencia. Por eso participar en la mítica prueba francesa con un equipo nacional sería un hito. El ingeniero neuquino Sergio Rinland le reveló a CORSA los detalles de un proyecto que tuvo para participar en el circuito de La Sarthe con una escuadra argentina en la máxima división en 2014. El mismo fue reflotado e invita a soñar.

“El plan lo hicimos en 2012 con el fin de estar en 2014 en Le Mans. La idea era diseñar y construir un LMP1 (la clase principal) con el equipo que yo tenía en ese momento y con la mayoría de sus integrantes argentinos. El proyecto preveía que el auto fuera armado y desarrollado en nuestro país antes de venir a hacer el Mundial de Endurance (WEC, por su sigla en inglés). Si bien el campeonato de IMSA está muy bueno, si no tenés un auto oficial es difícil descollar. En el WEC, en cambio, acaban de cambiar el reglamento para que los privados puedan ser competitivos con autos no-híbridos y las simulaciones que he hecho son muy alentadoras”, explicó el técnico con pasado también en la Fórmula 1 (trabajó en Brabham, Williams y Benetton, entre otros equipos).  

“El programa de ese momento puede ser adaptado al reglamento actual. Justamente estoy trabajando en el diseño de un LMP1 con mi gente de TotalSim, la empresa de aerodinámica que tengo con un socio; y estoy al día con esos autos. Lo estamos haciendo por cuenta nuestra, como hicimos en 2014, con la idea de ofrecerlo al mercado”, agregó Rinland.

El ingeniero, que vive desde hace unos años en Inglaterra, conoce muy bien la competencia gala. En 2008 participó con el equipo español Épsilon Euskadi con dos autos en la LMP1. Terminaron clasificados 41° y 43° en la general y 17° y 19° en su clase. También compitieron ese año en la Le Mans Series, antecesora del WEC. En la escuadra vasca había diez argentinos aparte de Rinland (cinco ingenieros y cinco mecánicos). 

El programa en cuestión estaba inspirado en lo que fue el Berta LR. “Ha llegado el momento de aunar nuestros esfuerzos y terminar lo que en la década del ‘70 comenzó el equipo Berta LR. Hay que participar en las 24 Horas de Le Mans con un auto diseñado y construido por argentinos”, reza en su prólogo el informe hecho por Rinland, al que CORSA accedió de forma exclusiva.

La base de la “venta” del programa para conseguir patrocinantes era que “si bien no cuenta con una difusión mediática como la F-1, a nivel imagen de un país, Le Mans, en el clima económico y ecológico actual, tiene mayor repercusión en los niveles claves para un desarrollo tecnológico e industrial”.

El proyecto estaba dividido en varias etapas que iban desde el diseño, construcción de dos autos y pruebas; hasta la participación en carreras (incluido Le Mans) y desarrollo y la búsqueda de buenos resultados. En 2014 se requerían 12 millones de euros para los dos primeros años y otros nueve para completar el tercero con la incorporación de un tercer vehículo. Aunque también se contempló otras dos variantes más económicas.

En ese entonces se buscó el dinero en nuestro país, pero no fue posible. Aunque Rinland no baja los brazos buscando hacer realidad el sueño albiceleste en Le Mans. “Si está el apoyo para llevar adelante mi proyecto sería ideal empezar el primer año con un LMP2 para ir afilando el equipo mientras se construye y se prueba el LMP1”, concluyó.

Si este proyecto llegase a concretarse algún día, sería histórico. Inspirado en lo que fue el Berta LR resultaría, sin dudas, su mejor legado.

PorDarío Coronel