Indy Car

19/09/2014

IndyCar: De regreso a Brasil

La categoría estadounidense IndyCar vuelve a territorio brasileño para correr en el autódromo de Brasilia entre 2015 y 2019.

El autódromo Nelson Piquet de la ciudad brasileña de Brasilia recibirá una prueba de la IndyCar de Estados Unidos entre 2015 y 2019, lo que consideraron como un escalón para postular en el futuro a ser sede también de la Fórmula 1.

"Estamos muy ansiosos para seguir con la rica historia de esta categoría en Brasil", declaró Mark Miles, director ejecutivo de Hulman & Co, empresa dueña de la Indycar, durante el acto en que se anunció la primera de las carreras en Brasilia, que se realizará el 8 de marzo próximo.

Brasil acogió una prueba anual de IndyCar en un circuito trazado en las calles de Sao Paulo entre 2010 y 2013, pero esa fecha fue cancelada este año por desacuerdos entre los organizadores.

Miles explicó que el regreso a Brasil ha sido posible mediante un nuevo convenio entre Hulman & Co, el gobierno del Distrito Federal de Brasilia y el canal de televisión Bandeirantes, dueño de los derechos de transmisión de la IndyCar en el país.

El gobernador de Brasilia, Agnelo Queiroz, explicó que, para la realización de la prueba, el autódromo Nelson Piquet pasará por una serie de reformas que comenzarán "de inmediato" a un costo que cifró en unos 26,6 millones de dólares.

Esas obras incluirán la instalación provisional de seis tribunas con las que se pretende duplicar la actual capacidad de público del autódromo, que es de unos 50.000 espectadores.

"Estamos determinados a hacer las mejoras necesarias para atender las demandas de la IndyCar y también de la MotoGP y la propia Fórmula 1", dijo Queiroz, quien no descartó que en un futuro la ciudad pueda recibir a la categoría reina del automovilismo, que desde hace décadas tiene una prueba anual en Sao Paulo.

Las reformas del autódromo de Brasilia estaban planteadas desde el año pasado, cuando las autoridades de la ciudad negociaban una prueba del calendario anual de la MotoGP. Sin embargo, recurrentes atrasos en las obras llevaron a que los organizadores del campeonato de la mayor categoría del motociclismo mundial decidieran suspender las negociaciones.