MotoGP

18/04/2018

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Por qué el MotoGP pasa por uno de sus mejores momentos. Lo que dejó su paso por Termas de Río Hondo.

Parece ser el tiempo de las dos ruedas en el deporte motor. El MotoGP sigue creciendo y varias de sus carreras son entretenidas, en contraposición con lo que entrega la Fórmula 1 y la mayoría del automovilismo. En su visita a Termas de Río Hondo se pudo profundizar su panorama del por qué el Continental Circus es un éxito.

El mundial de motos y en particular su categoría reina, constituye un deporte de primer nivel. Como la F-1 tiene pilotos de elite, pero cuenta con algo que la Máxima en cuatro ruedas hoy no tiene: el efecto sorpresa, el impacto o golpe de efecto, matices que se pudieron ver en el fin de semana santiagueño. En la actualidad a pesar de inclemencias meteorológicas y el complicado estado del piso, es muy difícil que un piloto de mitad de pelotón de la F-1 pueda hacer la pole positions, como lo hizo el australiano Jack Miller con su Ducati del equipo satélite Alma Premac Racing. En el MotoGP, es cierto que el mal clima contribuyó a la imprevisibilidad, pero en la carrera los cuatro que pelearon adelante, el ganador Cal Crutchlow (Honda), Johann Zarco (Yamaha), Alex Rins (Suzuki) y el propio Miller, si bien no suelen ser competidores que acostumbren a luchar por la victoria, dejaron en claro que están a la altura para hacerlo.

En el MotoGP sus pilotos son verdaderos malabaristas de 60/70 kilos sobre una moto de 150 kg, una potencia de 240 caballos y con una velocidad final que llegó a 330 km/h en la larga recta del autódromo santiagueño. En particular el competidor de velocidad sobre las dos ruedas tiene un fuerte espíritu, pudiendo sufrir la peor caída y el consecuente golpe pero, sin medir consecuencias, estando en el piso lo primero que busca es su moto y agotar todas las chances para continuar.

En la divisional mayor su parque es de 24 máquinas, siendo la mitad de equipos oficiales: Honda, Yamaha, Ducati, Suzuki, KTM y Aprilia. Luego hay equipos llamados satélites, pero que cuentan con los mismos desarrollos y elementos que las escuadras de fábrica, como Honda con el LCR Castrol, Yamaha con el Monster Tech 3 y Ducati con el mencionado caso del Alma Premac Racing.

Pero detrás de ellos hay una organización y estructura que busca capitalizar un buen entretenimiento, algo que escasea hoy en día en el deporte motor. “No hablo de otras categorías... Nosotros no tenemos secretos. Solo que trabajamos en conjunto con los equipos, pilotos y técnicos para hacer cada día mejor la categoría. Tenemos mucho diálogo entre las partes”, confiesa en charla con CORSA el español Carmelo Ezpeleta, CEO de Dorna, la empresa que está a cargo del Mundial de Motos.

Ezpeleta y compañía no se duermen en los laureles y ya trabajan para el futuro con la creación de la MotoE, una divisional de eléctrica cuyo primer prototipo giró este fin de semana con el rafaelino Sebastián Porto, subcampeón mundial de 250 cm3 en 2004. La especialidad acompañará el MotoGP con algunas carreras en Europa en 2019.

El retorno del certamen ecuménico de velocidad a la Argentina fue un verdadero acierto. Año tras año su cantidad total de público se va incrementando. Esta vez hubo más de 171.000 personas contando los tres días. La categoría volvió a ser un verdadero éxito en nuestro país, como lo es en todo el mundo.

PorDarío Coronel