MotoGP

26/10/2017

Sepang, sede de la anteúltima del año

Repasamos junto a Repsol el trazado malayo, escenario de la 17ª fecha del MotoGP.

Tras la disputa del Gran Premio de Australia el pasado fin de semana, el MotoGP llega a Malasia, más precisamente a Sepang, un trazado dominado por el calor y la humedad, en el que no se descarta la aparición de lluvia intensa.

Construido en solamente 14 meses, el circuito fue inaugurado el 7 de marzo de 1999, y rápidamente se transformó en sede de la fecha malaya, reemplazando a Johor. Por su parte, el Gran Premio de Malasia se celebra desde 1991. Desde aquel año, y hasta 1997, el circuito de Shah Alam fue el escenario predilecto de la categoría.

Con 5.543 metros, Sepang es el segundo circuito más largo del calendario mundialista, sólo superado por Silverstone. Además, fue el primer circuito que diseñó Hermann Tilke, creador de otros trazados como Sachsenring, el COTA de Austin y MotorLand Aragón, entre otros.

Situado junto al aeropuerto de Kuala Lumpur, cuenta con un particular diseño de la tribuna de la recta principal, la cual está inspirada en la forma de hibiscus, la flor nacional de Malasia. Esta misma tribuna fue construida de tal modo que los rayos del sol no alcancen a los aficionados en ningún momento del día.

En términos de capacidad, el circuito puede albergar a 130.000 espectadores. Sólo las gradas de la recta principal y de la contra recta albergan a 50.000 personas.

La lluvia suele acompañar a los pilotos durante el fin de semana de competición. Las carreras de 2009, 2012 y 2016 se celebraron sobre el asfalto mojado. Particularmente, la de 2012 tuvo lugar bajo un intenso diluvio que obligó a suspender la prueba de MotoGP cuando apenas se habían completado 13 vueltas.

El calor extremo y la humedad convierten al GP de Malasia uno de los más exigentes del año desde el punto de vista físico. Durante esta cita se suelen alcanzar temperaturas de unos 30ºC, con una humedad del 80%; el asfalto puede llegar a los 50ºC a mediodía.

Junto a los trazados de Barcelona-Catalunya y Motegi, Sepang es el más exigente para los frenos. En una vuelta, los pilotos pasan alrededor de 37 segundos accionando el freno, llegándose a utilizar durante más del 30% del tiempo total de la carrera. La fuerza acumulada que ejerce un piloto en la palanca de freno desde el inicio hasta el final de la prueba supera los 1.100 kilos.