MotoGP

10/04/2017

Ídolo de multitudes

Termas de Río Hondo volvió a rendirse a los pies de Valentino Rossi y él respondió con un podio.

Foto: Prensa MotoGP.

Como ocurre desde que el MotoGP desembarcó en la Argentina en 2014, el lugar más concurrido del paddock del Circuito Internacional del Termas de Río Hondo es el espacio que existe entre los boxes del equipo oficial Yamaha y las oficinas de la escuadra nipona. Se trata de un corredor que está vallado y custodiado por personal de seguridad para que el italiano Valentino Rossi recorra esa decena de metros con tranquilidad, aunque eso no evita el asedio “controlado” de sus fanáticos.

En la medida que el tiempo se lo permite, el Doctor saluda a sus fans, se saca fotos con ellos y firma autógrafos en cuanta gorras y remeras le den. La gente lo ovaciona y lo eleva con su entusiasmo al nivel de un dios.

“Lo amo por su carisma… por como es”, le dice Gisela a CORSA. “Lo sigo desde que corre en 250. No miro otra cosa que no sea MotoGP para verlo a él”, agrega Maxi. Las respuestas entre los seguidores del italiano no difieren mucho y hasta afirman al mismo tiempo que lo están disfrutando en cada carrera “como si fuera la última” porque saben que con 38 años a cuestas el retiro está muy cerca.

“Desde el primer día que vine a Termas me di cuenta que había una gran cantidad de fanáticos. Es un placer venir y tener su apoyo”, afirmó Rossi, que el domingo agradeció esa eufórica demostración de cariño de la mejor forma: saludando a todos desde el podio.

PorDiego Durruty