WTCR

05/07/2017

Así llega el WTCC a la Argentina (Parte II)

Repaso de las últimas dos fechas de la temporada del Mundial, que los próximos 15 y 16 de julio visitará Termas de Río Hondo.

Tras revivir lo que fueron las primeras tres citas de la temporada 2017 del Campeonato Mundial de Autos de Turismo (WTCC en inglés), repasamos lo que fueron las últimas dos, en el desafiante circuito Nordschleife de Nürburgring y en el callejero portugués de Vila Real.

Fueron dos carreras muy diferentes entre sí. Primero, el certamen llegó a Nürburgring, para disputar el cuarto fin de semana de actividad del año, corriendo en el mítico Nordschleife. Un total de 64 curvas a lo largo de una extensión irrepetible en el automovilismo actual (25,378 kilómetros) dan forma al imponente circuito enclavado en la Selva Negra, donde la historia consagrara a argentinos de otras generaciones en la Fórmula 1, como Juan Manuel Fangio (1954, 1956 y 1957) y Carlos Reutemann (1975).

Norbert Michelisz fue el “poleman” con su Honda Civic oficial a más de 176 km/h de promedio. Seis décimas más atrás quedó Nicky Catsburg con su Volvo. El holandés vivió un fin de semana intenso, ya que también compitió en las 24 Horas de Nürburgring con un auto de GT. Lo mejor de la MAC3 fue para la escuadra sueca.

Con la grilla revertida en la carrera inaugural, la primera fila era netamente sudamericana, ya que se alineaban en ella Néstor Girolami (Volvo S60) y Esteban Guerrieri (Chevrolet Cruze). Thed Björk largó muy bien y avanzó desde la sexta posición hasta convertirse en ganador tras pasar a los Citroën de Mehdi Bennani y Rob Huff, que contaban con un lastre mayor al del sueco. Guerrieri sostuvo un ritmo meritorio y llegó quinto. A Girolami se le reventó un neumático en la última de tres vueltas y se golpeó contras las defensas, mientras peleaba por un lugar en el podio.

En la carrera principal, Catsburg aprovechó su buen arranque, dio cuenta de Michelisz y soportó bien los embates de Huff sobre el final, apropiándose de un doble triunfo para la formación nórdica. La máquina de Girolami no pudo ser reparada a tiempo, mientras que Guerrieri concluyó octavo.

Con una multitud de aficionados siguiendo de cerca a su figura local, Tiago Monteiro, los portugueses presenciaron en la pista urbana de Vila Real la primera oportunidad en la que el WTCC implementó una Vuelta Joker en su historia, al estilo Rallycross. El trazado de 4.785 metros en esta localidad próxima a la ciudad de Porto utilizó para la Joker un desvío en la rotonda de la última chicana, para que, a partir del tercer giro en cada prueba, los participantes cumplan obligatoriamente una sola vez con una pasada por ese sector alternativo.

Michelisz fue otra vez el autor del tiempo más rápido en clasificación, después de que Monteiro derrapara demasiado en la última curva y perdiera toda chance. Volvo Polestar ejerció repetidamente su poderío en la MAC3.

Bennani se llevó los laureles de la carrera inaugural para África al salir mejor parado de un enredado inicio del que salió especialmente perjudicado Guerrieri, con roces por todas partes y un vehículo que en cuestión de segundos debió ingresar a boxes todo desalineado para su reparación. Girolami tampoco las tuvo a todas consigo y cayó del 2° al 8° lugar.

Honda, de la mano de Michelisz, reforzó sus podios en suelo lusitano y se impuso en la carrera principal, haciendo que tanto el húngaro como Monteiro se ubiquen bien en el certamen como para pelearle el cetro a Björk y Catsburg. Largando desde el fondo, Guerrieri trepó a octavo cuando en los compases conclusivos pasó a su coterráneo Girolami, en definitiva noveno.

Ahora, el WTCC aguarda con ansias su única visita al continente americano, el evento de Argentina en Termas (Santiago del Estero), prevista para dentro de poco más de una semana.