WRC

13/06/2018

Alzaron la voz

Varios referentes del WRC cuestionaron la forma de construcción de los saltos artificiales, que dieron más de un dolor de cabeza a pilotos y equipos.

El abandono de Ott Tänak (Toyota) en la jornada de viernes del Rally de Italia, acontecido tras un salto en cuya caída golpeó duramente la zona frontal de su Yaris, generó cuestionamientos sobre la manera de construcción de las rampas artificiales.

El multicampeón del mundo, Sébastien Ogier (Ford), afirmó a Autosport que “me encantan los saltos, pueden hacer tantos como quieran, pero hay que hacerlos progresivos y no con una rampa corta”. Además, criticó la ubicación de los mismos, al expresar que “no es inteligente crear estos saltos artificiales en medio de una larga recta. Todos los pilotos estamos de acuerdo en esto”.

Por último, el francés admitió que, si bien los saltos en una rampa corta son “malos” para los WRC, directamente “no querría hacerlo con un R5”, dada su peligrosidad. Justamente, el pasado fin de semana, el piloto Gaurav Gill dañó severamente su Ford Fiesta R5 tras superar una pronunciada elevación.

“Gaurav destruyó el frente de su auto en ese salto”, manifestó Malcolm Wilson, director del M-Sport, sobre el hecho acontecido con su piloto. Por otro lado, se mostró de acuerdo con lo expuesto por Ogier, al reconocer que “sería bueno que exista una guía para unificar criterios sobre la construcción de los saltos”.

Quién se mantuvo totalmente contrario a su implementación fue Tommi Mäkinen. La leyenda, que actualmente es jefe de equipo de Toyota, aseguró que “no tiene sentido hacer algo que no es natural”. “Fijate lo que le pasó a Ott (Tänak), que tras el salto no aterrizó sobre sus ruedas, ¡sino sobre su paragolpe delantero!”, agregó.

 

Foto: Red Bull Content Pool.