WRC

14/02/2018

El joven maravilla

Con solo 17 años, el finlandés Kalle Rovanpera ya inició su camino en el WRC. Hijo de un ex piloto del Mundial de Rally, saltó a la fama a los 8 a través de un video que se hizo viral en YouTube. Sin embargo, su talento no deja lugar a dudas y le auguran futuro de estrella.

Cada cierto tiempo surge algún piloto que deja con la boca abierta a todo el ambiente. Ese es el caso del finlandés Kalle Rovanpera, quien con solo 17 años busca tener un lugar en el Rally Mundial como lo hizo su padre Harri a principios del 2000. El jovencito conoció la fama a los 8 cuando su papá lo filmó haciendo piruetas sobre un viejo Toyota Starlet. Aunque apenas veía a través del parabrisas y que llegaba a los pedales modificados con la punta de los pies, los derrapes de Kalle en medio de los árboles de su casa en Jyvaskyla fueron un suceso en YouTube.

“No me acuerdo mucho de aquello, era muy pequeño. La verdad es que no sé cómo tenía esa conexión con el auto. Cuando era niño pilotaba toda clase de vehículos, quads, motos, pero no me puse al volante de un auto hasta que tuve siete años. No sé por qué me fue tan fácil, simplemente lo hice. No tengo ninguna explicación, desde el principio me sentí a gusto con el auto. Después de conducir un modelo de rally por primera vez, no he vuelto a tocar otros vehículo de competición”, afirma Kalle.

 

 

El mundo de la competición jamás le fue extraño. Su padre alcanzó cierta fama a fines de los ’90 y principios del 2000 en el Mundial de Rally como piloto oficial de Ford, SEAT, Peugeot y Skoda. No obstante, solo ganó una competencia: El Rally de Suecia de 2001, cuatro meses antes de que Kalle viniera al mundo.

Recién a los 13 el pequeño Rovanpera decidió que era tiempo de dejar de hacer locuras con los autos de su padre y se puso a competir de verdad. Pero como su corta edad le impidió participar en carreras en su país decidió correr en Letonia, donde no hace falta carné de conducir para participar en rallys. “Fue difícil convencer a la gente de que podía correr y de que era suficientemente bueno. No sé qué pensaban de mí al principio, pero luego vieron que más o menos me defendía”, recuerda el joven piloto.

De todas formas, sólo se le permitió competir en los tramos especiales con Risto Pietilainen, el viejo copiloto de su padre en la butaca derecha. Así y todo, Kalle ganó el campeonato de tracción simple.

En 2015, con 14, siguió por la buena senda. Se subió a un Skoda Fabia R5 y sus resultados fueron espectaculares. Logró cinco victorias de ocho posibles y se proclamó campeón con 21,5 puntos de ventaja sobre Janis Vorobjovs, quien le triplicaba en edad. “Letonia fue realmente importante para mí. Antes tenía más o menos el control del auto, pero todo lo demás, cómo funciona un rally, todo lo que tienes que hacer y cómo usar las notas, lo aprendí allí…”. Al mismo tiempo tuvo actuaciones esporádicas en Finlandia gracias a un permiso especial de la Federación de su país.

 

En Montecarlo, primera cita del WRC2 esta temporada, Rovanpera alcanzó su primer podio (2°). Fue 11° en la general.

En Montecarlo, primera cita del WRC2 esta temporada, Rovanpera alcanzó su primer podio (2°). Fue 11° en la general.

 

Esas experiencias le abrieron las puertas al Mundial de Rally. A mediados del año pasado el equipo Toyota, liderado por su compatriota Tommi Makinen, le permitió probar uno de los Yaris WRC. Mientras que debutó en WRC2 gracias a Malcolm Wilson, el jefe de M-Sport. Poco después de cumplir 17 años (nació 2 de octubre de 2001) pilotó un Ford Fiesta R5 en el Rally Gales, la penúltima fecha del torneo 2017. Aunque para eso primero tuvo que sacar la licencia de conducir. “Me sentí un poco presionado porque muchas cosas dependían de que obtuviese el carné. Sobre todo, la participación en Gales. Al final todo fue fácil”. Terminó 15° en la categoría, un resultado que no lo dejó conforme. “No quedé contento. Lo más difícil fue acostumbrarme al auto nuevo. Además, calcé neumáticos Michelin, unas gomas que no había usado en cinco años. Si juntas todas esas cosas el reto fue difícil. Tuve que aprender mucho sobre la marcha”, resumió. Como si eso fuera poco, el nivel de rivales también fue alto. “En un evento del WRC cada tipo es rápido. Pero es mucho mejor enfrentarte a rivales de esta talla. Es bueno salir de tu zona de confort e ir más allá de tus límites”.

En 2018, Kalle Rovanpera seguirá sumando experiencia en WRC2 a la espera de pegar el salto al WRC. Y por su forma de ser y su talento no faltará mucho para que eso suceda.

 

Fotos: Red Bull Content Pool.

PorDiego Durruty