WRC

23/01/2017

Wilson está feliz

El director del M-Sport se mostró más que contento tras el primer rally del año, no sólo por el rendimiento de Sébastien Ogier, sino también por lo demostrado con los otros dos autos del equipo.

Malcolm Wilson (centro), flanqueado por Sébastien Ogier (izq.) y Ott Tänak (der.), posando con los trofeos obtenidos.

Poco más de cinco años transcurrieron desde la que era la última victoria de Ford en el WRC, hasta el éxito alcanzado por Sébastien Ogier en el día de ayer. Aquel Rally de Gales de 2012, donde Jari-Matti Latvala se impusó con el Ford Fiesta, era además el último triunfo del equipo M-Sport en la categoría, en lo que era el año final de su asociación con la fábrica del Óvalo.

“No puedo expresar con palabras el ambiente del equipo ahora mismo” manifestó Malcolm Wilson, el dueño del conjunto británico. “Hemos ganado en nuestro debut con un nuevo coche y esto hace ver el gran nivel que tenemos en esta compañía”, aseveró el director del equipo, que para ello no sólo se apoyó en el resultado alcanzado por el cuatro veces campeón del mundo, sino también en el rendimiento de sus compañeros de equipo, Elfyn Evans (ganador de dos tramos) y de Ott Tanäk (uno). El británico concluyó 6°, mientras que el estonio completó el podio.

“Cada uno de los integrantes del equipo debe estar extremadamente orgulloso por lo que conseguimos el fin de semana. No tengo palabras para halagarlos lo suficiente. Este resultado viene por su trabajo duro y dedicación”, explicó Wilson, en lo que fue la primera competencia con las nuevas normas.

Tras sólo un mes de pruebas, Ogier logró imponerse por cuarta ocasión consecutiva en Montecarlo. “Tenemos una gran base con el Ford Fiesta WRC. Sabemos que todavía tenemos mucho trabajo por delante, pero sin dudas este resultado es más que importante para empezar”, concluyó Wilson.