WRC

21/12/2016

“No tengo nada para perder”

El cuatro veces campeón del mundo Sébastien Ogier se refirió a lo que le espera en su primer año en el equipo M-Sport de Ford, al que buscará llevar a lo más alto.

Un nuevo desafío le espera a Sébastien Ogier. El último tetracampeón del mundo afrontará su primera experiencia con Ford en el WRC, tras la ida de Volkswagen de la categoría. Será con el equipo M-Sport, con el que iniciará su 10ª temporada en la especialidad.

"He logrado mucho estos últimos años, pero siento que estoy en una posición que no tengo nada que perder. Ya no tengo nada por probar", comentó el francés, que con el equipo oficial VW alcanzó 22 victorias en los 54 rallyes que se disputaron desde 2013, año en el que comenzó a utilizar el VW Polo R WRC, logrando con aquel modelo los cuatro campeonatos del mundo con los que cuenta.

“Definitivamente es un desafío devolver al equipo a la senda de éxitos, tras muchos años de lucha”, reconoció Ogier luego de llegar al conjunto de Malcom Wilson, que en la última temporada finalizó 4° entre los constructores, alcanzando dos 3os puestos (Suecia y México) con Mads Ostberg como resultados más destacados.

Pensando en su adaptación al auto, el nacido en Gap hace 33 años marcó que “ya estuve dos días en Suecia esta semana, en lo que fue mi primera prueba. Tendré otra en enero antes del Rally de Montecarlo (N. de la R.: que será entre el 19 y 22 del mismo mes), que entiendo será también de dos días, así que no estaré mucho tiempo en el auto antes del debut. Por eso, espero adaptarme rápidamente”.

“Por ahora es pronto para saber de lo que seremos capaces, pero estoy seguro que tenemos un gran reto por delante” aclaró Ogier, que competirá por primera vez con Ford, siendo esta la cuarta marca bajo la que compite en el WRC.

En el segundo semestre del año no solo se generaron cambios en su vida deportiva, sino también en la familiar. Con Tim nacido hace seis meses, admitió que “ser padre me cambió la vida. Ahora tengo una mirada diferente de las cosas”, a lo que también se le sumó un replanteo de prioridades: “Estuve por muchos años completamente enfocado en mi profesión. Por supuesto que continuaré siendo profesional, dando lo mejor de mí, pero ahora quiero pasar más tiempo con mi familia, disfrutarla. Una de mis metas ahora es ser un buen padre”.

El tiempo se pasa volando. Así lo demuestra la carrera del francés: en 2017 se estarán cumpliendo diez años de sus primeros contactos con un World Rally Car, producto de haber sido campeón en aquel 2007 de la Peugeot 206 Cup en su país. “Sí, se pasó rápido. Si bien uno sigue mirando para el futuro, a veces es bueno dar media vuelta y ver lo que se hizo. Desde el comienzo fui parte de una aventura fantástica, logré mucho más de lo que esperaba, y aún no se terminó” señaló quién ya es parte de la historia grande del Mundial de Rally, igualando en títulos a pesos pesados como Juha Kankkunen y Tommi Mäkinen, y siendo solo superado por su compatriota Sébastien Loeb (9).

Por último, hizo un balance de los cuatros años con Volkswagen, destacando que “tuve la chance de estar en un equipo fantástico y de tener una gran cantidad de éxitos juntos. Al final, se hizo normal ganar pero no fue fácil llegar a eso”.