Fórmula 1

10/01/2019

En busca de la gloria perdida

Con el fin de romper una racha de más de una década sin campeonatos, Ferrari y McLaren cambiaron sus directores deportivos. ¿Será suficiente?

Si bien sus realidades de los últimos años fueron bien distintas, en materia de resultados Ferrari y McLaren tienen algo en común: ambas no se consagran desde hace diez años o más, algo inédito en la historia de la Máxima. Con el fin de recuperar viejos laureles, ambos equipos contarán con una nueva dirección a partir del campeonato venidero.

Por un lado, Ferrari ya tiene en Mattia Binotto, director técnico de la Scuderia, al nuevo líder de la rama deportiva, ocupando el lugar de Maurizio Arribavene. Este último dejó su posición tras cuatro años, en los que mejoró el nivel del equipo al punto de plantearle lucha de igual a igual a Mercedes, pero sin poder conseguir el anhelado título.

“La decisión se tomó junto con la alta dirección de la compañía después de largas discusiones relacionadas con los intereses personales a largo plazo de Maurizio, así como con los del propio equipo", rezó el comunicado emitido por la casa italiana.

Por otro, McLaren anunció la contratación de Andreas Seidl como nuevo director de su equipo, por lo que ocupará el lugar de Gil de Ferran, quien había sido designado en aquel puesto tras la salida de Eric Boullier, a mediados de 2018.

Seidl proviene de Porsche, empresa para la cual dirigió el conjunto que obtuvo tres títulos consecutivos en el Mundial de Resistencia entre 2015 y 2017. Además, ya cuenta con experiencia en la F.1, gracias a su participación en BMW entre 2000 y 2009.

El arribo de Seidl significó el último cambio realizado por McLaren en cuanto a la reestructuración iniciada a mediados del año pasado, y que tiene como fin devolver a la escudería a los primeros planos.

 

Foto: AP.