Fórmula 1

19/11/2018

El sueño se congeló

Hechos y testimonios que explican por qué hay otra frustración para la vuelta de la Fórmula 1 a la Argentina.

Por ahora el retorno de la Fórmula 1 a la Argentina entró en otra era de hielo y seguirá siendo solo una ilusión. Las negociaciones están paradas por la crisis económica que atraviesa nuestro país, los nuevos mercados emergentes y la ratificación política de Brasil de seguir teniendo la fecha.  

En marzo pasado se habló de una posible carrera a partir de 2020 y hasta hubo quienes la dieron por confirmada. “Se la están jugando”, le dijo por esa época a CORSA una fuente del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (GCBA). El mismo funcionario le aseguró la semana anterior a este medio que “por el momento el tema está parado”. 

Está claro que la Argentina quedó relegada en sus aspiraciones para recuperar a la F-1. Pero ¿cuáles son las razones? Hasta fines del año pasado las gestiones habían avanzado, aunque luego el panorama se fue complicando. Las devaluaciones que sufrió el peso argentino respecto del dólar estadounidense fueron el punto de partida para la marcha atrás en el proyecto que pretendía cubrirse ciento por ciento con capitales privados. 

Uno de los inversores que fue contactado para solventar el evento es el Grupo CIE, de México, algo que confirmó Federico Gastaldi en el último Gran Premio azteca en diálogo con el sitio GranPremioweb.com. A su vez el empresario argentino, que forma parte de las negociaciones y que fue director adjunto de Lotus en 2014 y 2015, aseguró que “lo de Argentina está todo parado porque Liberty Media tiene que ver cómo arma sus calendarios”, pero también dejó en claro que en nuestro país “no había nada resuelto”.

Otro punto para considerar es que no hay un plan de grandes inversiones o de desarrollo de eventos internacionales en el Autódromo de Buenos Aires, escenario planteado para la carrera. El 18 de marzo en la apertura del Súper TC 2000 en el Oscar y Juan Gálvez, el Vicejefe de Gobierno Porteño, Diego Santilli, afirmó que “el objetivo es que a fin de año tengamos el Autódromo en una escala previa a la F-1 (FIA Grado 2)”. De concretarse, se podría haber planificado tener primero una fecha del WTCR, luego el WEC (vuelve a Brasil en 2020) y por último, con el avance de las obras, la F-1. 

A propósito de Santilli, también a comienzos de 2018, en una charla con aficionados del automovilismo reveló que “me junté en noviembre de 2017 con Chase Carey (director ejecutivo de Formula One Management) para ver las posibilidades. Si Brasil se cae y ellos (FOM) bajan un poco sus pretensiones, podríamos verlo”. Pero Brasil no apunta a caerse, todo lo contrario. En el reciente GP del vecino país, el Alcalde de la Ciudad de San Pablo, Bueno Covas, ratificó su interés en negociar una renovación para después de 2020.

Fue en la propia cita brasileña donde el inglés Charlie Whiting, director de carrera de la F-1, le aseguró a La Única: “Por lo que sé, no hubo ningún avance en las negociaciones y por eso tampoco se continuó con el plan previsto en el Autódromo de Buenos Aires”. 

También aparecen en escena los mercados emergentes como Vietnam, que confirmó su ingreso para 2020 en un circuito callejero de Hanoi, la capital del país asiático. El evento se cubriría con presupuestos privados. Se suma Miami, que si bien aún no tiene su fecha asegurada, FOM coquetea con la ciudad estadounidense y muestras de ello fueron un comunicado de prensa donde informaron el panorama de las negociaciones y el desfile de autos de F-1 que se hizo a finales de octubre ante 80.000 personas.

Circunstancias internas del país y externas explican por qué el esperado regreso es  solo un anhelo. Se trata de otro golpe a la ilusión de los fierreros argentinos que quieren presenciar nuevamente a la F-1 en vivo y en directo. También para los más jóvenes que nunca la vieron ya que pasaron 20 años de la última visita. El sueño eterno de volver a tener a la Máxima en la Argentina chocó nuevamente contra la dura realidad.

PorDarío Coronel