Fórmula 1

20/06/2018

A Paul Ricard, 28 años después

Este fin de semana la Fórmula 1 regresará al trazado de Le Castellet, que luego de casi tres décadas volverá a ser sede del Gran Premio de Francia.

El 8 de julio de 1990, Alain Prost ganó por cuarta ocasión el Gran Premio de Francia. Aquella competencia, en la que el cuádruple campeón del mundo logró su 5° y anteúltimo éxito de local (cerraría la lista en Magny-Cours, tres años después), fue la última de la Fórmula 1 en Paul Ricard.

Creado en 1970 gracias a la inversión de un multimillonario que le puso su nombre, el trazado ubicado al sur de Francia recibió en 14 oportunidades a la Máxima, entre 1971 y 1990. Es el segundo que más veces acogió el GP francés, solo por detrás del mencionado Magny-Cours (18).

Han sido 10 los pilotos que lograron vencer allí, siendo Prost el más victorioso (4 veces, 3 consecutivas entre 1988 y 1990). La lista se completa con Nigel Mansell (2), Jackie Stewart (1, vencedor de la primera carrera), Ronnie Peterson (1), Niki Lauda (1), James Hunt (1), Mario Andretti (1), Alan Jones (1), René Arnoux (1) y Nelson Piquet (1).  

En materia de podios, también El Profesor es el más premiado (8), en una lista de 24 pilotos, que incluye a Carlos Reutemann. El Lole, único argentino que subió al estrado en el escenario de Le Castellet, obtuvo allí su primer podio en la F.1, al terminar 3° en 1973.

El dibujo que la F.1 usará este año.

El dibujo que la F.1 usará este año.

Entre los constructores, Williams y McLaren (con 3 éxitos cada uno) lideran, mientras que Lotus (2), Renault (2) y Ferrari (2) ocupan el segundo escalón. Tyrrell y Brabham (1 por lado) cierran la nómina.

Con respecto a los trazados utilizados, entre 1971 y 1985 (cuando se disputaron 9 GG.PP.) se utilizó el perimetral, de 5.810 metros, y que más se asemeja al que la F.1 recorrerá este fin de semana (de 5.842 metros). Desde el año siguiente y hasta 1990 se corrió de manera ininterrumpida en una de las variantes cortas, de 3.813 metros.

En horas, la Fórmula 1 volverá a competir en Francia tras diez años, y en Paul Ricard luego de casi tres décadas. Un retorno que sin dudas le hará bien a la Máxima, acostumbrada en los años de este siglo a expandir sus fronteras hacia el continente asiático.