Fórmula 1

26/03/2018

Les costó caro

En Mercedes confirmaron que un error de cálculos le impidió a Lewis Hamilton ganar en el GP de Australia. “Él no hizo nada malo”, dijeron.

Luego de ser gran candidato al triunfo, Lewis Hamilton se quedó con las manos vacías en el GP australiano. Si bien el segundo lugar no es para despreciar, el campeón tenía todo para ganar en el Albert Park de Melbourne, pero una extraña situación se lo impidió y le dejó la victoria en bandeja a Sebastian Vettel y a su Ferrari.

La escudería que ganó los últimos cuatro campeonatos estaba convencida, de acuerdo con sus cálculos, que el liderato de Hamilton no corría riesgos cuando Vettel se detuvo en los boxes durante la aparición del auto de seguridad virtual para retirar el Haas de Romain Grosjean.

En Mercedes habían pensado en todos los escenarios posibles después de la temprana parada en los pits de Hamilton, que buscó contrarrestar rápido una detención del finlandés Kimi Räikkönen, escolta en ese momento con la otra Ferrari. Sin embargo, la realidad indicó otra cosa ya que Vettel volvió a la pista en el primer lugar y luego se dedicó a aguantar los embates de Hamilton.

“Calculamos la brecha que se necesitaba con la aparición de un VSC y nuestra computadora dijo que 15 segundos era el tiempo suficiente”, reconoció Toto Wolff, máximo responsable de la escudería germana.

“Entonces, de repente, las cámaras nos mostraron la salida de los boxes y Sebastian salió delante nuestro. El software o el sistema que hemos estado usando durante cinco años nos dio un número equivocado”, aseguró el austríaco. “Lewis no hizo nada malo. Se debió a una falla de software o un algoritmo que simplemente estaba mal”.

Wolff reconoció además que Hamilton podría haber acelerado un poco su ritmo si el equipo le hubiese avisado que la posición corría riesgo.

MULTA PARA HAAS

El equipo Haas deberá pagar dos multas de 5.000 euros por los errores de sus mecánicos en las respectivas paradas en boxes del danés Kevin Magnussen y el francés Romain Grosjean. La escudería estadounidense estaba cumpliendo su mejor actuación en la categoría reina, con Magnussen en la cuarta posición y Grosjean un puesto detrás, hasta que las detenciones en los pits motivaron el abandono de los dos pilotos. Insólitamente, ambos desertaron por el mismo motivo: la rueda trasera izquierda mal ajustada. Ante esas situaciones, las autoridades deportivas sancionaron a la escudería por haber devuelto a los autos a la pista de forma insegura.