Fórmula 1

26/12/2017

No la tuvo fácil

Lewis Hamilton admitió que el Mercedes con el que consiguió su 4° título del mundo fue el auto que más le costó “entender” desde que corre en F.1.

En este 2017, y por cuarto año consecutivo, Mercedes se quedó con los campeonatos del mundo de pilotos y constructores de la Fórmula 1. Particularmente, en el mismo lapso Lewis Hamilton se adueñó de nada menos que tres títulos, siendo el último el obtenido el pasado 29 de octubre en México.

El supuesto dominio por parte de las Flechas de Plata y del británico, como dan a entender las estadísticas, no ha sido tal en esta temporada. Y no solo por el crecimiento de Sebastian Vettel y Ferrari, sino también por inconvenientes propios.

Tal es así que el propio Hamilton admitió que el Mercedes W08 EQ Power +, con el que obtuvo el certamen, fue el coche “más difícil de entender” de todo su historial en la F.1. “Ha sido complicado hacerlo funcionar”, declaró el tetracampeón del mundo, que recién pudo tomar las riendas del campeonato en soledad tras la fecha 13 (Italia).

Problemas con los neumáticos en la primera parte del torneo y un menor rendimiento en circuitos de baja velocidad han sido los principales inconvenientes de un monoplaza que igualmente doblegó en cantidad de victorias (12 a 5) y triplicó en “poles” (15 a 5), al SF-70H de Ferrari, su más acérrimo rival.

Las causas de los desajustes no radicaron en las nuevas reglas que la Máxima comenzó a utilizar en este 2017, ya que “algunos problemas están con nosotros desde hace años”. Sin embargo, estas sí ayudaron a magnificarlos: “El W08, al ser más grande que sus antecesores, agrandó el problema, principalmente el de los neumáticos”, agregó el ex piloto de McLaren.

Las falencias presentadas por el vehículo también han generado valoraciones positivas: “Siento que logré extraer del coche más de lo que estaba dispuesto a hacer, y eso ha sido muy bueno”, destacó el monarca, sobre una situación en la que “exprimí más de lo que cualquiera puede obtener”.

Al hacer un repaso de lo vivido en sus once temporadas en la F.1, recordó cómo años difíciles los últimos de la pasada década: 2008 ("También fue complejo entender el auto"), en el que paradójicamente obtuvo su primer título, y 2009 ("Fue un año prácticamente horrible"), en el que obtuvo su peor posición final de campeonato (5°).