Fórmula 1

20/12/2017

“Hamilton es espectacular”

Emerson Fittipaldi, campeón de F-1 en 1972 y 1974, le tiró flores al inglés, que en 2017 logró su cuarta corona en la Máxima. Además, habló de la ausencia de pilotos brasileños en 2018.

Con Emerson Fittipaldi (71), Brasil inició una rica historia en la Fórmula 1. Fue el comienzo de la presencia permanente de pilotos del vecino país, algo que se cortará en 2018, tras 47 años. Pero también significó el arranque glorioso para esta nación con sus dos títulos (1972 y 1974) y los tres logrados por Nelson Piquet (1981, 1983 y 1987) y Ayrton Senna (1988, 1990 y 1991).

Emerson también les abrió las puertas a otros compatriotas que hicieron sus primeras armas en la Máxima. Para ayudar en ese cometido junto con hermano Wilson (padre de Christian), hasta llegaron a armar un equipo brasileño, llamado primero Copersucar y luego Fittipaldi F1. Fundado en 1975, por él pasaron el propio Wilson, Ingo Hoffmann, Alex Dias Ribeiro y Chico Serra. Sin embargo, su apuesta personal no salió como esperaba y la estructura se declaró insolvente hacia fines de 1982.

Para recomponerse en lo deportivo y económico, Emerson pegó el volantazo hacia los Estados Unidos para correr en el CART, donde fue campeón en 1989, año en el que ganó por primera vez las 500 Millas de Indianápolis (repitió en 1993).

El ex piloto paulista, vencedor de 14 Grandes Premios, ahora sigue trabajando por los suyos. Intenta que su nieto, Pietro Fittipaldi pueda cortar en 2019 la ausencia de pilotos brasileños en la Máxima. El joven de 21 años acaba de coronarse campeón en la última temporada de la World Series Fórmula V8. En el pasado GP de Brasil, CORSA charló con Emmo, quien tiene buenos recuerdos de la Argentina por sus triunfos en 1973 y 1975.

-¿Cómo ve a la Fórmula 1 actual?
-Siempre es mágica y por eso es la categoría más importante del mundo. Sí pienso que hay que trabajar mucho en la relación entre los pilotos y el público. La gente tiene que conocer más la personalidad del piloto y no sólo lo que hace arriba de un auto.

-¿Hamilton está a la altura de los grandes campeones?
-Sí, está al nivel de Jim Clark, Ayrton Senna o Michael Schumacher. Es el primer británico que gana cuatro campeonatos. Es un embajador fantástico para Inglaterra. Lo más importante es que tiene mucho más para dar. Lo conocí cuando corría en la Fórmula 3 Euro Series y desde ahí se podía ver algo especial en él. Es espectacular.

-¿Qué piensa acerca de que Brasil no tendrá pilotos en F-1 en 2018?
-Es muy triste. Desde 1970 siempre tuvimos al menos uno corriendo. Pero el problema no es sólo económico. Tampoco hay un programa serio de empresas que apoyen a nuestros pilotos a largo plazo. Ahora el modelo a seguir es el de la Escudería Telmex.

-¿Cuál es el precio pagará Brasil con su ausencia de pilotos en la F-1?
-Será una etapa difícil donde mucha gente perderá el interés de ver F-1. Más tomando en cuenta que el automovilismo brasileño, por ejemplo, no es tan fuerte como el argentino. Igual pienso que en 2019 volveremos a tener a uno de los nuestros en la categoría.

-¿Hay chances en Renault para su nieto?
-Hubo algunas conversaciones. Pietro pasa por un momento formidable y estamos charlando con varios equipos para tener una posibilidad en F-1.

Fittipaldi en charla con CORSA.

Fittipaldi en charla con CORSA.

-¿Y el futuro de Interlagos con su privatización?
-Hoy el autódromo luce fantástico. Lo de la privatización ocurre debido a los problemas delicados por los que atraviesa el país. Espero que la empresa o grupo de empresas que se hagan cargo puedan mantenerlo como es debido. No será fácil...

-¿Qué recuerda de las carreras en la Argentina?
-El Autódromo de Buenos Aires siempre fue un lugar espectacular. El automovilismo es diferente al fútbol, donde la rivalidad entre los dos países es muy fuerte. En nuestro deporte siempre hubo una hermandad. Ye era fanático de Juan Manuel Fangio. Él y Chico Landi me inspiraron para ser piloto de carrera. Fangio también fue mi maestro. Más allá de todo eso, adoro Argentina. Recuerdo que José Froilán González me iba a buscar al aeropuerto y Carlos Reutemann siempre fue un amigo. Cuando se corría allá la gente, obviamente, siempre hinchaba por Lole, pero luego lo hacía por mí.

-¿Cómo explica el cariño de los argentinos por usted?
-Tal vez por la forma de manejarme, con respeto. Mis dos victorias en Buenos Aires fueron espectaculares. Tengo muchos amigos allá.

-¿Por qué piensa que Reutemann no fue campeón?
-Fueron circunstancias, pero Carlos tenía cualidades técnicas para ser campeón mundial como otros pilotos de su época, tal el caso de Ronnie Peterson. A veces está el talento, la capacidad, pero situaciones desafortunadas o que exceden al piloto frustran un objetivo. Pero eso no le saca ningún mérito a Lole.

PorDarío Coronel