Fórmula 1

23/11/2017

Orgullo brasileño

El Autódromo de Interlagos recibe a la Fórmula 1 desde 1990. Las obras para mantenerlo en condiciones no paran gracias a inversiones públicas millonarias. Sin embargo, en su futuro está la privatización.

El Gobierno Brasileño y la Prefeitura de San Pablo, o Gobierno de la Ciudad paulista (no del estado homónimo), hacen valer su autódromo más importante en los últimos 27 años. Desde la vuelta de la Fórmula 1 a Interlagos en 1990, el José Carlos Pace no cesó en mejoras y actualizaciones que lo ponen a la vanguardia. CORSA estuvo en el Gran Premio de Fórmula 1 del vecino país y conoció los detalles de este escenario.

El circuito aún pertenece al Estado local y cuando se corra el GP de 2018, se habrán invertido 55 millones de dólares. Se trata de un plan master que arrancó el año pasado con dinero aportado por el Estado Federal, a través del Ministerio de Turismo, para promover ésa actividad en San Pablo.

En 2016 se ampliaron los edificios corporativos, los garages de boxes, su parte superior y se hizo el Race Control, un edificio de cuatro pisos. Luis Ernesto Morales es el ingeniero responsable de los trabajos y le contó a La Única el panorama. “Los trabajos de este año comprendieron dos etapas. Primero la pista: como estos autos de F-1 son más rápidos y se incrementó la velocidad entre 20 a 50 km/h, se reforzaron las medidas de seguridad en las curvas 1, 6, 7, 8 y 10. También se colocaron ranuras en el asfalto para mejorar el drenaje. Este sistema se usa en aeropuertos y fue aprobado por la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Interlagos es el primer autódromo del mundo que lo utiliza y ahora será empleado en Hockenheim, Spa-Francorchamps y Suzuka. En cuanto a los boxes se cambió toda la estructura superior y se extendió la sala de prensa”, explicó.

Las tareas arrancaron el 7 de julio y culminaron el 6 de noviembre, a cuatro días del inicio de la actividad del GP. Pero para el año próximo hay un gran desafío. “Aparte de cerrar la parte superior de los boxes, vamos a techar ese sector, la calle interna y los corporativos con una cubierta tensada transparente, algo que se pone en los estadios de fútbol de última generación. Será el primer autódromo del mundo con los boxes completamente techados”, anticipó Morales, quien reveló haber sido contactado por la Confederación Brasileña de Automovilismo (CBA) para brindar su asesoramiento para obras en el Autódromo de Buenos Aires. “Con gusto lo haría. Sería muy interesante. Pero todo quedó en una consulta”, contó el brasileño. 

El predio de Interlagos tiene 100 hectáreas, 80 menos que las del Oscar y Juan Gálvez. Su capacidad a pleno para una carrera de la Máxima es de 65.000 personas, con las tribunas tubulares que se colocan para la ocasión. Organizar el evento de F-1 demanda dos meses donde se trabaja en el autódromo con días corridos. Se contrata de forma eventual a 10.000 empleados y todo está a cargo de la empresa promotora local, Internacional Publicity a cargo de Tamas Rohonyi. Morales trabaja para esta firma, que durante el plazo de preparación tiene a Interlagos a su cargo.

El Ing. Morales a cargo de los trabajos en Interlagos.

El Ing. Morales a cargo de los trabajos en Interlagos.

El vínculo para tener a la Máxima se extiende hasta 2020 inclusive y, según le afirmó a La Única el propio Rohonyi, “no afectará que no haya un piloto de nuestro país porque al brasileño le mucho la F-1”. Su empresa debe conseguir los patrocinantes para cubrir el canon de u$s 50 millones por año para la carrera.

En tanto que al circuito de Interlagos, inaugurado el 12 de mayo de 1940, se le abre un gran interrogante sobre el futuro. El Prefeito de la Ciudad de San Pablo (o Jefe de Gobierno), Joao Doria Júnior quiere venderlo y hace dos semanas logró la aprobación en la legislatura local, aunque la ley necesaria no se promulgó porque su tratamiento no pasó por una de las comisiones. Regularizado ello, se abrirá la licitación para su venta y habría tres grupos empresarios interesados. Entre otras cláusulas, los nuevos dueños deberán correr con los gastos para futuras obras que demande la F-1. Morales no cree que haya un sector privado que pueda solventar esos costos... “A diferencia de la Argentina, acá no tenemos muchas categorías y no abundan las carreras en Interlagos. Si se venden, los responsables deberán encontrar la manera de usar el predio como multieventos para cubrir el presupuesto de mantenimiento”, contó el ingeniero. Por ejemplo, el escenario paulista ya es sede del festival musical Lollapalooza.

Cuando el Autódromo de Buenos Aires acaba de volver al Estado Porteño, en San Pablo quieren privatizar Interlagos. Un gigante cuyo costo de mantenimiento es millonario. De querer mantener la fecha de F-1 luego de 2020, y en caso de concretarse su venta, los nuevos dueños tendrán un desafío y responsabilidad tan grande como la historia del circuito paulista.

PorDarío Coronel