Fórmula 1

01/08/2017

"Es algo necesario"

El ingeniero argentino Enrique Scalabroni, con amplia trayectoria en la F-1, le dio el OK al Halo. Además, brindó detalles del sistema de protección que le presentó a la FIA.

Apartir de la próxima temporada los autos de la Fórmula 1 estarán equipados con el Halo, una protección ubicada en el cockpit que servirá para resguardar la cabeza de los pilotos. La determinación fue confirmada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que prefirió esta variante a pesar de afectar la estética de los monopostos. 

El ingeniero argentino Enrique Scalabroni, un especialista en la Máxima y con amplia experiencia en la misma, opinó al respecto. “Creo que es algo necesario. La FIA ha dado el pasos justos para que la protección de los pilotos aumente cada día”, dijo en diálogo con CORSA. 

Scalabroni también había presentado un sistema el año pasado, que no prosperó. “Básicamente consistía en una protección para la cabeza del piloto y una rampa activa que se abría automáticamente en caso de elementos en el aire a través de sensores de desplazamiento monopolizados”, contó el ingeniero. “No llegó a concretarse porque se debía construir un prototipo y realizar las pruebas para su aprobación. Para mi esto representaba un costo que no podía realizar, por lo tanto desistí de seguir con el proyecto”, explicó.

Para Scalabroni, la FIA tomó la decisión correcta.

Para Scalabroni, la FIA tomó la decisión correcta.

Más allá de lo expuesto por el técnico nacido en la localidad cordobesa de Alta Gracia, la cuestión es saber qué tanto servirá el Halo. Si la FIA lo hizo por lo acontecido con Jules Bianchi en el GP de Japón de 2014, ni esta protección hubiese impedido las consecuencias. El malogrado francés perdió el control de su auto e impactó contra una grúa que retiraba el coche del alemán Adrián Sutil y sin que la carrera se hubiese neutralizado...
Lo propio con el brasileño Felipe Massa en el GP de Hungría de 2009 cuando un elemento del auto de Rubens Barrichello golpeó el casco de su compatriota. Massa, que casi pierde un ojo, estuvo varios meses fuera de las pistas. 

Tomando un caso de la IndyCar, ¿habría evitado la muerte de Justin Wilson? Al inglés le ocurrió algo similar a Massa en el circuito de Pocono cuando una pieza del auto de la estadounidense Sage Karem impactó sobre su cabeza.  

Pero sí posible que el Halo hubiese evitado la muerte de Henry Surtees, hijo del recordado John Surtees, el único campeón de F-1 y del Mundial de Motos. En una carrera de la efímera remake de la F-2 Internacional disputada en Brands Hatch en 2009, el británico recibió el impacto de una goma del auto de su compatriota Jack Clarke que se desprendió luego de un choque. 

A través de diferentes medidas la F-1 evitó las muertes de pilotos entre 1982, con los trágicos accidentes del canadiense Gilles Villeneuve y el italiano Riccardo Paletti, y 1994 con el fatídico fin de semana de Imola que costó las vidas del austriaco Roland Ratzenberger y el astro brasileño Ayrton Senna. Luego pasaron 20 años hasta el caso de Bianchi, que fue más una negligencia que una carencia de seguridad en el auto.
La reciente medida de la FIA generó polémica y no cayó bien en la mayoría de los fanáticos. Aunque la seguridad está por encima de la estética de los coches. 

En el automovilismo es imposible lograr el riesgo cero, pero con este camino se busca reducirlo. Con la llegada de la temporada 2018 de la Máxima el Halo deberá demostrar si realmente sirve para evitar esas consecuencias lamentables. 

LA FIA ACLARA

Tanto revuelo causó la decisión de la FIA de implementar el Halo en 2018, que el ente rector tuvo que profundizar sobre los motivos de la elección del sistema de seguridad. “Los test con Halo, que siguen siendo exitosos, están centrados en tres tipos de riesgos: choque auto contra auto, contra el entorno y objetos externos. En el primer caso, soporta hasta 15 veces la masa total del coche y reduce significativamente el potencial de lesiones. En el segundo, los test demuestran que puede prevenir el contacto del casco contra un muro o una barrera. Y en el último caso demuestra poder evitar que grandes objetos golpeen la cabina del piloto así como un aumento de la protección respecto a objetos pequeños”. 

PorDarío Coronel