Fórmula 1

11/04/2017

Una nueva alternativa

Tras el Halo y el Aeroscreen, la FIA le presentó a los equipos una novedosa protección denominada Escudo, que cuenta con similitudes a la realizada por Red Bull un año atrás.

Presentados el año pasado, el Halo y el Aeroscreen surgieron con la finalidad de mejorar la seguridad de los habitáculos de los Fórmula 1. El rechazo de los equipos a utilizar el primero para esta temporada y la negativa de Red Bull a seguir desarrollando el segundo tras no encontrar aprobación en la categoría hicieron que el tema pase a un segundo plano.

Sin embargo, la FIA continúa trabajando, con el propósito de instalar a partir de la próxima temporada algún sistema que anule o minimice los riesgos de impacto de elementos sueltos con la cabeza de los pilotos. Por ello, el pasado viernes, en ocasión del Gran Premio de China, se les presentó a los equipos el Escudo, que se asemeja más al Aeroscreen que al Halo.

Así es el Escudo, presentado por la FIA. Imagen: Autosport.

Así es el Escudo, presentado por la FIA. Imagen: Autosport.

Este nuevo elemento se ubica entre la suspensión delantera y el inicio del habitáculo, siendo en sus líneas mucho más armonioso con el resto del monoplaza que sus antecesores. Como todo sistema, tiene sus ventajas y desventajas: en el primer aspecto, la FIA manifestó que funcionó para desviar elementos pequeños, que en los actuales F.1 impactarían de lleno en la cabeza del piloto. Sin embargo, no resultó ser tan efectivo con objetos de mayor tamaño, como por ejemplo una rueda.

A pesar de ello, se presentó la solución apostando a que tenga más aceptación que el Halo, el cual nunca terminó de agradar por su diseño ni en pilotos ni en equipos.

Felipe Massa, quién sufrió aquel recordado accidente durante la clasificación del GP de Hungría de 2009, aseguró a Autosport que “me parece bonito, pero no creo que se deba adoptar o no por su belleza, sino por su seguridad”.  Recordando su incidente, el brasileño destacó que “tal vez con este sistema se podría haber evitado, pero si vuela una rueda no”.

La idea de la FIA era lograr una aprobación mayoritaria del nuevo elemento antes de fin de mes, algo que se prevé como poco probable, ya que aún varios equipos no están seguros sobre si es necesario cubrir los habitáculos.