Fórmula 1

25/01/2017

“No fue culpa de nadie”

A casi 30 años, Alain Prost desligó responsabilidad alguna del famoso incidente con Ayrton Senna en Suzuka, y detalló demás situaciones con su acérrimo rival.

La revista británica F1 Racing, con colaboración de varios integrantes del ambiente (quienes elaboraron las preguntas), sometió a Alain Prost, cuatro veces campeón del mundo de la Fórmula 1, a un más que interesante cuestionario. Como no podía ser de otra manera, uno de los principales tópicos de la charla fue Ayrton Senna.

“No fue la culpa de nadie”, comenzó diciendo el francés ante la pregunta hecha por Martin Brundle (ex piloto de F.1 y actual comentarista televisivo) sobre en quién recaía la responsabilidad de aquel toque en la chicana Casio del circuito de Suzuka, de hace ya poco más de 27 años. “Quizás muchos no lo entienden, depende si son fanáticos de Ayrton o de mí, pero yo les dije antes de la carrera tanto a él como a Ron (N. de la R.: Dennis, el director del equipo), que si se generaba una situación en la que tenía que ‘abrir la puerta’ lo iba a hacer, porque ya lo había hecho varias veces en esa temporada y en la anterior”, explicó Prost.

Luego, pasó a detallar la maniobra: “Tenía la carrera bajo control, realmente la tenía. Cuando llegamos a la chicana, él llegó muy rápido. Si le hubiese dejado el espacio, yo no habría podido doblar”, dando a entender que Senna se pasaría del frenaje habitual, llevando a los dos contra la vía de escape asfaltada. Además, aclaró que “para mí no era una posibilidad no hacer la chicana si quería ser campeón del mundo”. “No hay culpa: él lo intentó, y yo no pude poner mi auto delante del suyo lo suficiente. De hecho, me sorprendí por la velocidad a la que se acercó, por lo que era inevitable el toque”, comentó Prost, de 61 años.

Más allá del incidente en sí, uno de los más importantes pilotos de la historia de la Máxima remarcó un dato no menor: “La gente todavía cree que Senna no fue campeón del mundo por ese toque, pero no es así. Todavía necesitaba ganar en Australia (N. de la R.: la carrera siguiente, la última de la temporada) para lograrlo, por lo que su victoria en Japón no hubiese definido nada”, sentenció.

Prost y Senna en Australia 1993, el último podio de ambos. La relación ya era más amistosa.

Prost y Senna en Australia 1993, el último podio de ambos. La relación ya era más amistosa.

Ante la consulta de Jo Ramírez (ex integrante del equipo Mclaren durante aquellos años) sobre si se arrepiente de algo de sus años junto a Senna, Prost manifestó que “sí, de la mala relación que tuve con Dennis a fines de 1989, es lo que más lamento de mi tiempo en Mclaren”. Además, destacó que “Ayrton me asustaba a veces pero por su comportamiento sobre Dios”, y retornó a lo que fue su llegada a Williams en 1993, donde supuestamente existía una cláusula generada por el mismo galo para la no contratación del tricampeón del mundo por parte del conjunto inglés.  

“No, no fue así. Yo le aclaré a Frank Williams cuando firmé el contrato por tres años que lo único que quería era luchar contra Ayrton, y que no iba a aceptar que esté conmigo en el mismo equipo. Lo entendió, y firmé”, explicó ante la pregunta hecha por Emerson Fittipaldi, dando a entender que fue Williams quién aceptó su condición, y no que fue él quien la impuso de manera deliberada.  

Aquel contrato de tres años terminó siendo de solamente dos. Es que la presión de Renault (proveedora de motores del equipo) fue suficiente para que Senna llegue al año siguiente, y que Prost se retirara, con la condición de que le sea pagado íntegramente el dinero del año siguiente, como si fuera el campeón del mundo vigente.

Tras destacar un cierto paralelismo entre lo que fue la lucha entre Nico Rosberg y Lewis Hamilton y aquella de fines de los 80 (“La dominación de Mercedes fue similar a la que logramos en Mclaren”), Prost aseguró que lo único que modificaría de su trayectoria en la F.1 sería el empuje que el mismo dio a Mclaren para qué, a fines de 1987, contrate a Senna. “Dennis quería traer a Piquet. Y yo le decía: ‘Me gusta Nelson, somos amigos y de la misma generación, ¿pero por qué no Ayrton? él es el futuro’. Siempre me concentré en el equipo en el que estuve, en los intereses de las personas que me rodean, nunca en mí, y cuando tienes esa filosofía, nunca te arrepientes de nada. Aunque, quizás sí, cambiaría lo hecho en aquel momento”, concluyó.