Fórmula 1

24/01/2017

La nueva cúpula de la F.1.

Ross Brawn vuelve a la categoría como director general, un nuevo rol creado para su llegada. Arribará junto a Sean Bratches, el director comercial. Ambos aparecen de la mano de Chase Carey, el flamante mandamás de la Máxima.

Ross Brawn (der.), junto a Chase Carey (centro) y Sean Bratches (izq,). El triunvirato que manejará la F.1.

Horas después de la confirmación por parte de Bernie Ecclestone de su ida de la cúpula de la Fórmula 1, el grupo Liberty Media, además de oficializar la adquisición por parte del grupo de la categoría, comunicó el nombramiento de Ross Brawn y de Sean Bratches como hombres que estarán al mando de la misma, acompañando a su presidente y CEO, el estadounidense Chase Carey. Ambos manejarán directorios creados recientemente por la compañía.

La resonante vuelta de Brawn a la máxima se produce tras poco más de tres años. A fines de 2013 dejó la dirección deportiva de Mercedes, sentando las bases del dominio de la escudería alemana durante los siguientes tres calendarios.

Esta vez, lo hará como director general deportivo, siendo una de las tres cabezas de la cúpula de la categoría. Durante los últimos meses ya había sido parte de Liberty, actuando como consultor.

“Es fantástico volver al mundo de la Fórmula 1. He disfrutado de ser consultor de Liberty Media los últimos meses y estoy deseando trabajar con Chase, Sean y el resto del equipo de la categoría para ayudar a que evolucione. Tenemos una oportunidad casi sin precedentes para trabajar juntos con los equipos y promotores, y lograr tener una F.1 mejor para ellos, pero por sobre todo, para los fanáticos”, explicó Brawn, de 62 años, y ganador de nada menos que 19 títulos en la categoría.

“Estoy encantado de darle una nueva bienvenida a Ross a la Fórmula 1. En sus 40 años en el deporte, llevó su toque mágico a cada equipo con el que trabajó. Tiene conocimientos técnicos, experiencia y gran capacidad para las relaciones públicas, y ya me he beneficiado mucho de su asesoramiento y experiencia”, comentó Carey.

De esta manera, Brawn, que participa desde fines de los setenta en la Máxima, participará por primera vez estando por fuera de un equipo, y será posiblemente un nexo entre ellos y los dueños.

Además del británico, se anunció la llegada de Sean Batches como director comercial de la F.1, labor que antes cumplía Ecclestone, aunque sin la existencia de un departamento exclusivamente dedicado a ello.

Destacado por su trabajo como hombre de ESPN, Batches cuenta con décadas de experiencia en el marketing y los negocios comerciales. “Sean fue una fuerza impulsora en la construcción de ESPN en una de las principales franquicias deportivas del mundo. Su experiencia en ventas, marketing, medios digitales y la distribución de los mismos será invalorable a medida que crezca la Fórmula 1”, señaló Carey.

De esta manera, Carey, Brawn y Batches serán quienes manejen los hilos de la categoría. Entre ellos, hay uno que conoce a fondo el mundo deportivo de la misma. Fue parte de equipos con bajo y con alto presupuesto, tuvo grandes resultados y también fracasos. Posiblemente, en él tendrá que estar depositada la confianza de los millones de fanáticos que queremos ver una F.1 mejor.