Fórmula 1

30/01/2017

Un lobo feroz

Hace 40 años, en Buenos Aires, Jody Scheckter hizo debutar y ganar al equipo Wolf en la Fórmula 1. Un hecho que solo pasó tres veces.

Durante la década de 1970 los veranos en nuestro país estaban teñidos de Formula 1. Y fue en el Gran Premio de la Argentina de 1977, disputado el 9 de enero, que el Autódromo de Buenos Aires fue escenario de un hecho histórico, el flamante equipo Wolf (lobo en español) debutó y ganó.

La extinta escuadra canadiense, una de las tres en lograr ese mérito en la categoría, sorprendió con el sudafricano Jody Scheckter en la apertura del Mundial a la que asistieron más de 80.000 personas. El podio lo completaron el brasileño Carlos Pace (Alfa Romeo) y Carlos Alberto Reutemann (Ferrari), para alegría de los locales.

Entre 1972 y 1980 -con la excepción de 1976- el autódromo porteño recibió a la primera fecha del calendario de la Máxima. En una primera quincena de enero donde el fútbol se paraba por vacaciones, los Grandes Premios de esos tiempos eran la gran atracción en eventos deportivos. En esa época una carrera de F-1 superaba los 310 kilómetros de recorrido y en la visita a territorio argentino la categoría utilizaba el circuito Nº 15, una mezcla del 12 con los mixtos del 9 y una extensión de 5.968,20 metros.

Eran otros tiempos con alguna cuota amateur y algún adinerado que podía darse el gusto de tener su propio equipo, aunque sea con un solo auto. En 1977 lo hizo Walter Wolf (hoy con 77 años), quien había amasado una fortuna como empresario petrolero. Nació en Austria, pero se naturalizó canadiense. Su estructura, con base en Inglaterra, llevó su nombre y tuvo a Scheckter como piloto del solitario WR1 con motor Cosworth. El auto fue diseñado por el inglés Harvey Postlethwaite y el director del equipo era otro británico, Peter Warr, que alcanzó el cetro en Lotus con el brasileño Emerson Fittipaldi en 1972.      

El merecido festejo de Scheckter.

El merecido festejo de Scheckter.

 

En Buenos Aires, el por entonces flamante campeón inglés James Hunt (McLaren) marcó la pole position. Pero John Watson (Brabham) tomó la iniciativa en el inicio, con Hunt en segundo lugar. El irlandés encabezó las primeras diez vueltas hasta que el inglés lo superó. Luego Hunt perdió con su compañero, el alemán Jochen Mass, quien poco después abandonó por un trompo y la merma en el motor. La punta se la intercambiaron otra vez Hunt y Watson, pero problemas en la suspensión para ambos dejaron vía libre a Pace. Aunque faltando una decena de giros el brasileño cedió por su cansancio y baja en la presión sanguínea a causa de los 75 grados en su habitáculo. La punta la tomó Scheckter, quien ganó y logró la quinta de sus diez victorias en la F-1, donde fue campeón en 1979, pero ya en Ferrari y con el canadiense Gilles Villeneuve como escudero.   

“Gané, sí, pero porque se dieron todas las condiciones y yo pude agregar apenas algo; todo lo que soy capaz de hacer. Pero sería muy riesgoso pensar que este triunfo se repetirá con facilidad: sólo podremos afirmar esta victoria del Wolf recién cuando se complete el equipo y tengamos dos autos”, dijo el sudafricano aquel domingo.

Fue una entretenida carrera con cinco punteros. También resultó muy dura por la temperatura de la pista y bien lo supo Pace... Además, solo cuatro de los 20 pilotos que largaron la culminaron dentro del total de las 53 vueltas. Nueve cruzaron la meta, pero siete entraron en el clasificador. Hubo 11 abandonos. 

Otros “notables” de ese momento tuvieron diversa suerte en el Autódromo: el brasileño Fittipaldi (Copersucar), fue cuarto y el último que completó el total de giros. El estadounidense Mario Andretti (Lotus) arribó 5° y el suizo Clay Regazzoni (Ensign), 6°. El austriaco Niki Lauda (Ferrari) abandonó por fallas en el sistema de combustible. Y el sueco Ronnie Peterson quedó afuera por un trompo con el recordado Tyrrell P34 de seis ruedas.

Para los argentinos la gran expectativa fue la presentación de Reutemann a bordo una de Ferrari 312 T2. El santafesino había debutado en Monza, Italia, en 1976, con un tercer monoposto rojo. El de 1977 sería el primer ejercicio completo de Lole y arrancó con un podio, algo que hasta ese momento no había logrado con La Rossa. Para la cita porteña clasificó séptimo a 1,3 segundos del poleman y en carrera arribó tercero detrás de Pace. En la siguiente fecha, el 23 de enero en el Brasil, Reutemann consiguió su debut triunfal con la escuadra de Maranello.

Reutemann logró su primer podio con Ferrari.

Reutemann logró su primer podio con Ferrari.

 

Volviendo a Wolf, luego del rutilante debut triunfal en la Máxima siguió siendo protagonista en 1977 gracias a Scheckter, quien sumó otras dos victorias (en Mónaco, nada menos, y en Canadá). Jody fue subcampeón detrás de Lauda gracias a esos tres triunfos y nueve podios en 17 Grandes Premios. En tanto que el equipo existió hasta fines de 1979, cuando sus autos los compró Emerson Fittipaldi para su escuadra.

Cabe destacar que Wolf es una de las tres estructuras que ganaron en su debut en la F-1. La primera fue Mercedes-Benz en 1954, en el GP de Francia corrido en Reims, donde se impuso Juan Manuel Fangio seguido por su coequipier alemán Karl Kling. La otra es Brawn GP, que en el GP de Australia de 2009 en Melbourne, triunfó con el inglés Jenson Button escoltado por su compañero brasileño Rubens Barrichello.

Considerando la superioridad de las esas dos escuadras, el resultado de Wolf parece más meritorio porque con un solo auto fue un lobo feroz y se devoró a Ferrari, McLaren, Lotus y Brabham, entre otros.  

PorDarío Coronel